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Coronavirus: Cómo un trabajo de clase de hace 30 años puede ayudar ahora a salvar vidas

Un estudiante andaluz de Medicina elaboró un prototipo de respirador que fue premiado y que nunca se llegó a desarrollar, pero que ahora es una alternativa necesaria para los pacientes más graves

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Por E.V.
Coronavirus

La escasez de respiradores es uno de los grandes problemas de la emergencia sanitaria

© GettyImages

Ignacio Díaz de Tuesta cursaba su último año de carrera, Medicina, allá por 1988, cuando un compañero que ya trabajaba en el Hospital 12 de Octubre de Madrid se puso en contacto con él para pedirle ayuda. Un paciente no respondía al tratamiento con los respiradores convencionales, por lo que acudió a Díaz de Tuesta. El joven estudiante se puso manos a la obra y elaboró uno nuevo a partir de piezas de jardinería. Le puso tanta dedicación que acabó centrando en ese prototipo su tesina de fin de carrera, trabajo premiado que obtuvo incluso el reconocimiento del entonces rey Juan Carlos, según recoge 'El Mundo'.

A pesar de eso, nunca se desarrolló y el proyecto quedó guardado en un cajón hasta ahora, más de 30 años después y a causa de una pandemia mundial que parece de ciencia ficción. Hoy, el ya doctor Ignacio Díaz de Tuesta, cirujano cardiovascular del Hospital Regional de Málaga y con una reputada carrera a sus espaldas, se ha puesto de nuevo manos a la obra ante la falta de respiradores en la Sanidad española.

En tan solo una semana y gracias a un intenso trabajo (coordinado por el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y con el apoyo de ingenieros de la UMA), el prototipo ya está listo. Solo queda que la Agencia Española del Medicamento lo supervise y apruebe los ensayos clínicos con humanos. Después, se fabricaría a escala industrial a través de la compañía Fujitsu.

Este respirador está elaborado con materiales más fáciles de montar y más accesibles en el mercado que los convencionales, por lo que no sería necesario depender de vendedores de otros países y se podría acelerar el proceso, llegando a fabricar 200 al día.

Eso sí, este aparato no sustituye a los que se están empleando ahora en las UCIs de todo el país y solo se usarán en circunstancias muy concretas, según detalla Ignacio Díaz de Tuesta en 'Diario Sur', cuando "cuando no se disponga de uno convencional y el paciente corra peligro de muerte".