Un cajero inspira a las redes con las preciosas historias de su supermercado en tiempos del coronavirus

Ángel ha compartido tres momentos que ha vivido estos días en su trabajo y ha aprovechado para dar las gracias a los clientes por los gestos que están teniendo

2 Minutos de lectura

24 de Marzo 2020 / 11:33 CET ELENA S. BARTOLOMÉ

Supermercado coronavirus

Los trabajadores son de los que más riesgos corren (Gtresonline).

© GTres

Hacer la compra es una de las situaciones contempladas como excepcionales en las que podemos salir de casa. Las grandes superficies siguen abiertas y han tomado diferentes medidas para que el coronavirus no provoque problemas de desabastecimiento. En estos establecimientos hemos visto imágenes que no han pasado desapercibidas, pero también se han vivido historias bonitas . Ángel, uno de sus trabajadores, ha recopilado algunas en un hilo que se ha expandido por las redes sociales sirviendo de inspiración a muchos de sus compañeros.

Todo empieza con un tuit en el que cuenta cómo está viviendo la situación provocada por el coronavirus: "Trabajo en un supermercado. Soy una de esas personas a las que les ha tocado ser héroes o heroínas sin que nadie nos haya preguntado si queríamos serlo. Pero dentro del drama, he vivido situaciones bonitas, que te permiten tener fe (aún) en el ser humano".

Él mismo las define como "historias breves y preciosas en estos tiempos de caos" y asegura que si tiene que exponerse "que sea por clientes como ustedes". Es la manera que tiene de hacer público un agradecimiento a todas aquellas personas que a la hora de ir a su lugar de trabajo están haciendo una valiosa labor de empatía para minimizar las posibilidades de contagio.

  

Ángel relata en Twitter tres situaciones que ha vivido en la caja de su supermercado. La primera de ellas es sobre las mascarillas y cómo la población está colaborando para paliar su desabastecimiento: "Me gusta su mascarilla", le comenta a una clienta. "Las cosemos las voluntarias del barrio para donarlas", le responde.

En otro texto explica el momento en el que un señor llegó a pagar con dos carros cargados hasta arriba y le pidió algo: "Me cobras, por favor, hasta aquí. Luego otra cuenta hasta aquí. Luego... bueno, te voy diciendo". Las instrucciones tenían una razón detrás: "Es la compra para todos los vecinos del bloque. Hemos pensado que si viene solo uno, no os exponemos tanto a vosotros".

  

La última es la historia de una niña pequeña: "Ya está todo. Sólo falta cobrar los folios". Esta fue la respuesta que obtuvo: "Eso son cosas de mi hija. Le encanta leer, pero como ahora no se pueden comprar libros, me dice que los va a escribir ella. Tiene 6 años".

Ángel cierra su hilo aprovechando para dar las gracias a todos. Tres vivencias que han tenido gran repercusión en las redes: no sólo están sirviendo de ejemplo para mucho de sus compañeros, también están dando visibilidad a un colectivo expuesto al contagio por Covid-19 de forma constante. Y por ello, lo que más abunda son las reacciones de agradecimiento a él.