Surface Pro 7 vs. iPad Pro: ¿Cuál es el mejor ultraportátil del mercado?

Las dos tablets de Microsoft y Apple, frente a frente

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22 de Marzo 2020 / 08:41 CET

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Surface Pro 7 vs. iPad Pro

© Microsoft Press y Apple Press

Apple y Microsoft, Microsoft y Apple. Dos de las compañías más importantes de la historia de la informática y de la tecnología que siempre han llevado caminos paralelos. Lucharon en la década de los ochenta y de los noventa por ver quién fabricaba el mejor ordenador. Luego, por ver quién fabricaba el mejor sistema operativo y ahora, en 2020, continúa la batalla de quién tiene la mejor tablet del mercado. E incluso van más allá, porque ambas han construido un ecosistema tecnológico alrededor del iPad y del Surface.

Hace unos días analizábamos en profundidad el Surface Pro 7 de Microsoft. Una tablet que bien podía hacer las veces de portátil, gracias a su pantalla táctil de 10,7 pulgadas. Pero el hecho de que pudiera usarse así corresponde más a los accesorios que a la propia tablet.

Y es que en 2020, no hay tablet que se utilice sin alguno de los accesorios que se le pueden acoplar. Las opciones son muy variadas, pero casi todas se acompañan de un teclado y un lápiz digital para poder usarla con mayor comodidad.

Un plus que permite que estos dispositivos pasen de ser meros visualizadores de contenidos a auténticas herramientas de productividad y trabajo para muchas personas.

iPad Pro: un concepto similar

En cuanto al iPad Pro, la tablet de Apple también se presentaba en sociedad a finales de 2018 con un nuevo Apple Pencil y la funda con teclado Smart Cover Folio como compañeros inseparables. Sin embargo, mucho le ha costado a Apple introducir la posibilidad de usar un ratón con su tablet.

Hasta la llegada en septiembre de 2019 de iPad OS, el sistema operativo diseñado ad hoc para el iPad, no se permitió esta posibilidad. Algo que muchos usuarios han agradecido, ya que brinda un nuevo mundo de posibilidades para una tablet enfocada en que se use con los dedos.

Como un portátil

En cuanto a las capacidades técnicas de cada modelo, hace tiempo que los procesadores o los GB de RAM ya no diferencian mucho una tablet de un portátil. En el caso de la Surface Pro 7, encontramos un procesador Intel i5 de última generación, 8GB de memoria RAM y un almacenamiento interno de 256 GB de SSD. Especificaciones que podríamos encontrar en cualquier portátil de gama media de los que se pueden encontrar en el mercado actualmente.

En el caso del iPad, el modelo de 11 pulgadas cuenta con 4GB de RAM, mientras que su hermano mayor, de 12,9 pulgadas, sube hasta los 6GB de RAM y un 1TB de almacenamiento SSD. Una tablet pensada para usarse en movilidad, que cuenta con un procesador A12X Bionic, capaz de rivalizar en tareas (y ganar) con algunos de los Macbook de la manzana.

¿Quién gana?

Entonces, si por especificaciones técnicas están muy igualados, ¿dónde residen sus diferencias? Pues, principalmente en dos aspectos: diseño y fabricación, por un lado, y sistema operativo y apps, por el otro.

En cuanto al diseño, el iPad Pro está fabricado en aluminio y solo tiene un pequeño marco alrededor de todo el dispositivo. Permite la carga del Apple Pencil de segunda generación gracias a un lateral magnético. Por su parte el Surface sigue teniendo unos grandes marcos que lo hacen lucir más anticuado de lo que en realidad es y tampoco ayuda el (no demasiado agraciado) soporte que lleva detrás para apoyarlo en cualquier superficie (y que funciona a la perfección, porqué no decirlo).

Pero el punto diferencial está en el software. Mientras que Microsoft ha apostado por una tablet con un sistema operativo de escritorio, como Windows 10, Apple ha creado un sistema dedicado para su tablet. Las diferencias a la hora de usar ambas son notables. En la Surface es más complicado pulsar según que iconos del sistema (dado que el tamaño no está optimizado para los dedos, sino para el puntero de un ratón) y en ocasiones parece que incluye más opciones de las que realmente necesitamos.

En resumen, cada usuario deberá tomar la decisión de qué dispositivo se adapta mejor al uso que le va a dar. La Surface Pro puede ser una herramienta de trabajo muy versátil, que se complementa con todas las posibilidades que ofrece un portátil. Por su parte, el iPad Pro es una tablet que puede usarse muy cómodamente en tareas de consumo de contenidos, juegos, dibujo y pintura o productividad, pero que requiere una curva de aprendizaje más alta para hacer según qué cosas de portátil. Cuestión de gustos.