'Mujeres en la Historia': Catalina Isidora de Carvajal y Vargas, 'Correa Mayor de las Indias'

Un ejemplo de reafirmación femenina en el primer tercio del siglo XVIII

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13 de Marzo 2020 / 10:21 CET

Catalina de Carvajal y Vargas

Catalina de Carvajal y Vargas, "Correa mayor de las Indias"

© Daniel Arveras

Seguro que les suena raro, impostado y forzado esto de "Correa Mayor de las Indias", al menos a mí me lo parece, pero debo ser riguroso y encabezar así este artículo que escribo tras visitar recientemente la interesante exposición del Archivo Histórico de la Nobleza "Mujer, nobleza y poder" en el antiguo hospital Tavera de Toledo. No puedo titular de otra manera tras contemplar en dicha exposición un documento original del año 1731 en el que Catalina de Carvajal y Vargas ostentaba dicho título y así lo hacía presente al inicio y con mayúsculas. Cuando ahora escuchamos con estupefacción -al menos un sevidor- eso de "portavozas", "miembras" y demás patadas al diccionario en pro del lenguaje inclusivo, este singular hallazgo indica que ya todo eso estaba inventado hace 300 años o, que al menos, en este caso, se quiso resaltar categóricamente la condición femenina de la poseedora de dicho título.

Déjenme retroceder al año 1514 para recordarles que el rey Fernando otorgó por cédula real el título de "correo mayor de las Indias descubiertas y por descubrir" a perpetuidad y de forma vitalicia tanto para él como para su descendencia a Lorenzo Galíndez Carvajal, hombre de leyes, catedrático en Salamanca, oidor de la Chancillería, miembro del Consejo de Castilla, del de Indias y servidor fiel de sus católicas majestades desde años atrás. Posteriormente, en 1525, el rey Carlos confirmó dicho nombramiento, sus funciones y privilegios.

Lógicamente, tal cargo otorgado en régimen de monopolio no podía desempeñarlo sólo una persona o familia así que tanto el citado Galíndez como los sucesivos propietarios del título y encargo de "correo mayor" se sirvieron de tenientes, oficiales y agentes para ejercer dichos cometidos y prestar así dichos servicios.

Aunque en 1541 el emperador liberalizó en parte el servicio de correo y autorizó a cualquier persona a que escribiera libremente e hiciera llegar su carta por medios privados o particulares, la saga de los Carvajal como encargados de la correspondencia oficial en América continuó a lo largo de más de 250 años, superando todo tipo de vicisitudes y consiguiendo grandes beneficios, prebendas y títulos a sus poseedores. Eso fue así hasta el año 1768, cuando bajo el reinado de Carlos III el correo pasó de nuevo a manos de la Corona.

Hospital de Talavera
Antiguo Hospital de Talavera©Daniel Arveras

Nuestra protagonista, Catalina de Carvajal y Vargas, fue la propietaria del título de "Correo mayor de las Indias" desde 1731 y y hasta 1752. En concreto, fue la novena generación de la familia original y la penúltima en ostentar dicho título. Que no lo ejerciera directamente era lo más normal en aquellos tiempos pero el hecho de que fuera la propietaria muestra lo que tantas veces he escrito, que la mujer en la monarquía hispana tenía un papel mucho más protagonista del que se nos han contado.

Catalina había nacido en Lima en el año 1688, como la mayoría de los que anteriormente habían ejercido dicho cargo, pues desde el año 1595 todos ellos fueron criollos. A ella le correspondió heredar el título al fallecer sin descendientes su hermano Diego Gregorio de Carvajal y Vargas. También heredó el título de condesa de Castillejo, que había sido concedido en 1683 por el rey Carlos II al VI Correo Mayor de las Indias, Diego Carvajal y Vargas Altamirano. Asimismo era condesa del Puerto.

Catalina se casó dos veces, la primera con Tomás Brun -con quien tuvo a su hija Joaquina Ana- y en segundas nupcias con Melchor Malo de Molina y Espínola, marqués de Monterrico, y quien ejercería el cargo por delegación de su esposa hasta su muerte en 1752.

Posteriormente, Fermín Francisco de Carvajal y Vargas, criollo también y nacido en Chile, se casó con Joaquina Ana Magdalena Brun y Carvajal, la hija de nuestra protagonista y prima de Fermín. Alcalde de Lima en 1750, en 1755 vio confirmado su cargo de "Correo mayor" por vinculación con su mujer, heredera del título por vía materna.

Con las reformas borbónicas de Carlos III en la administración y gobierno de las Indias, el citado Fermín Francisco de Carvajal se vio presionado a renunciar en 1768, no sin antes asegurarse una renta anual de 14.000 pesos anuales, poder hacer uso de dicho título honoríficamente, ser ascendido a teniente general y, posteriormente, obtener el ducado de San Carlos con grandeza de España. Aquí terminaba la saga familiar de los Carvajal como "Correos mayores de las Indias".