Cerca de 290 millones de estudiantes en el mundo están sin clases por el COVID-19

La UNESCO ha abogado por la implementación de programas de educación a distancia a gran escala

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07 de Marzo 2020 / 09:46 CET EUROPA PRESS

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Cerca de 290 millones de estudiantes en el mundo están sin clases por el COVID-19 (Europa Press).

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Alrededor de 290,5 millones de estudiantes en el mundo están sin clases como consecuencia del cierre de sus escuelas para prevenir un posible contagio del nuevo coronavirus, cuya enfermedad se denomina Covid19, según ha informado la UNESCO. "Estamos trabajando con los países para asegurar la continuidad del aprendizaje para todos, especialmente los niños y jóvenes desfavorecidos que tienden a ser los más afectados por el cierre de escuelas", ha dicho la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, para avisar de que es un "cierre sin precedentes" de centros escolares y que si se prolonga puede amenazar el derecho a la educación.

Por ello, la UNESCO ha informado de que va a convocar, el próximo martes 10 de marzo, una reunión de emergencia con los ministros de educación para analizar estrategias para mantener la continuidad del aprendizaje y garantizar la inclusión y la equidad.

En concreto, desde el 4 de marzo, 22 países de tres continentes diferentes han anunciado o implementado el cierre de escuelas, lo que ya ha impactado a 290,5 millones de niños y jóvenes. Otros nueve países han ordenado cierres escolares localizados para prevenir o contener el nuevo coronavirus, por lo que la UNESCO ha señalado que si finalmente establecen el cierre de los colegios en todo el territorio otros 180 millones de estudiantes dejarían de ir a la escuela.

Por ello, el organismo ha abogado por la implementación de programas de educación a distancia a gran escala y ha recomendado aplicaciones y plataformas educativas abiertas que las escuelas y los maestros pueden utilizar para llegar a los alumnos de forma remota.

"Cuando las escuelas cierran, el rendimiento educativo sufre. La interrupción de la escolarización también conduce a otras pérdidas más difíciles de medir, incluidos los inconvenientes para las familias y la disminución de la productividad económica a medida que los padres luchan por equilibrar las obligaciones laborales con el cuidado infantil", ha dicho la UNESCO, para zanjar advirtiendo de que los cierres también agravan las desigualdades educativas.