El Thyssen redescubre la genialidad de Rembrandt a través de sus retratos

Esta exposición que cuenta con una excepcional nómina de obras, podrá verse hasta el 24 de mayo en Madrid

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18 de Febrero 2020 / 12:43 CET EFE

Museos

Exposición en el Museo Thyssen ''Rembrandt y el retrato en Ámsterdam , 1590-1670 (EFE).

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Por primera vez en el mundo, la exposición "Rembrandt y el retrato en Ámsterdam, 1590-1670" ahonda en la faceta de retratista del genio de la pintura y, a la vez, propone un viaje cronológico por la vibrante escena del retrato del 'siglo de oro' holandés'. El Museo Thyssen y el Museo de Ámsterdam firman esta exposición, que podrá verse hasta el 24 de mayo en Madrid, y que cuenta con una excepcional nómina de obras, muchas de ellas visitan España por primera vez. En total son un centenar de obras de Rembrandt y de otros 35 autores contemporáneos.

El retrato era un género con mucha demanda en el Amsterdam del siglo XVII, una ciudad rica y bulliciosa, llena de comerciantes, burgueses, artistas y artesanos, en la que cualquiera podía "encargar un retrato por unos 80 florines" (unos mil euros de la época), ha explicado a Efe la comisaria ténica de la muestra, Dolores Delgado Peña. Con su llegada a la ciudad (1630), Rembrandt emprende toda una revolución en el retrato, un género marcado por rígidos códigos y la seriedad de los personajes. Desde el principio, el pintor da a sus modelos una libertad inusual para la época. Les deja "moverse" y refleja en su trabajo las emociones en los retratados, como puede verse en los dos retratos que hizo de su hermana o "Retrato de un joven caballero" (1633).

Pero Rembrandt no estaba solo, el mercado del retrato está en plena abullición y son muchos sus competidores. Antes que Rembrandt, se encuentran Cornelis Kete, Nicolas Eliasz.Pickenoy o Thomas de Keyser; y en su misma época, el pintor compite con grandes nombres como Jaob Baker o Frans Hals. Todos ellos están representados en la muestra gracias a préstamos de instituciones como el Met, el Hermitage, la National Gallery de Whashington o colecciones privadas.

Entre las obras más importantes incluidas en la exposición se encuentran los retratos de Thomas Brouart y Johannna van Merwede van Clootwijk, prestados por el MET, un 'tronie' ,retrato de fantasía de un anciano cedido por Isabel II de Inglaterra o un retrato que podría ser su mujer Saskia, disfrazada de hombre, del Rijksmuseum.

NUEVOS AIRES

Si Rembrandt revolucionó el género y muchos de sus coetáneos le copiaron, en la década siguiente (1640), la moda cambia y los retratistas de la época están fuertemente influenciado por el estilo francés, más colorista. Frente a estos nuevos aires, Rembrandt se cierra en banda y se mantiene fiel a su estilo sobrio, que acentúa incluso más. Redujo aún más la paleta de colores y la técnica del claroscuro.

"Ya no se lleva la sobriedad, pero él sigue fiel a su estilo, marcado por fuertes empastes y muy monocromático", ha subrayado Mar Borovía, otra de las comisarias de la muestra y jefa del área de pintura antigua del museo. La fidelidad de Rembrandt a su estilo y su desconexión con la nueva moda es clara en las últimas salas donde se enfrentan sus obras con las de sus coetáneos.

Frente a los retratos de Herman Auxbrebis y su mujer, dos obras fundamentales de Rembrandt, marcados por la falta de luz, la pincelada gruesa y el contraste, se encuentra un retrato de Abraham van den Tempel que muestra a Albertine Agnes y a sus hijos, en una escena que se parece más a un cuadro mitológico que a un retrato. "Rembrandt y el retrato en Ámsterdam, 1590-1670" dedica un pequeño apartado a grabados del genio holandés. Se han incluido una decena de retratos, entre los que aparece retratados la mujer del artista y personajes importantes de la época, proceden de la Biblioteca Nacional.