El escalofriante relato de los pasajeros del vuelo de Air Canada que aterrizó de emergencia en Barajas

Cuentan que se sintieron reconfortados por los mensajes tranquilizadores del comandante y la profesionalidad de la tripulación

por D.G.B., Agencias /


Eran poco más de las 19.00 horas de la tarde cuando, tras una tarde e infarto, el avión de Air Canada que llevaba horas sobrevolando Madrid con 130 pasajeros a bordo tomó tierra de forma impecable. La maniobra, que duró tan solo unos minutos, fue vivida a bordo y en tierra como una eternidad y se cerró a la mejor manera posible: con una ovación. "Ha temblado todo, pero hemos llegado sanos y salvos", contó uno de los pasajeros a el diario 'El País' antes de abandonar el aeropuerto. 

Avión aterrizaje

El avión aterrizó sin problemas en medio de una gran expectación (Europa Press). 

A pesar del gabinete de crisis que se montó en Barajas y del despliegue de bomberos y servicios de emergencia, las autoridades y pilotos confiaban en que la maniobra se llevaría a cabo sin problemas. No era fácil: el Boeing 767-300 había sufrido un accidente durante su despegue con rumbo a Toronto que hizo reventar una de las ruedas del tren de aterizaje y estropeó uno de los motores. Sin embargo, el director del aeopuerto  de operaciones de Enaire, Xavier Benavent, explicó que aunque no siempre trasciendan a los medios de comunicación, los aterrizajes de emergencia no son raros y los pilotos están perfectamente entrenados para ellos

RELACIONADO: Aterriza con éxito en Barajas el avión de Air Canada averiado que llevaba horas sobrevolando Madrid

Los pasajeros han contado que lo peor fueron los primeros 20 minutos. Y es que, al despegar, sintieron una pequeña explosión, el ruido de la goma reventada. Tras un momento inicial de nervios y confusión, el comandante les explicó la situación con toda claridad. "Nos avisó de que había explotado una rueda, nos dijo que el avión no podía tirar el combustible y teníamos que quemarlo, por eso hemos estado tantas horas volando sobre Madrid", contaba un pasajero, Eduardo Íñigo, a Radio Nacional desde el avión. 

vuelo0402-enaire

El avión tuvo que estar dando vueltas sobre el espacio aéreo de Madrid durante horas para quemar combustible y así aligerar peso (Enaire). 

A partir de ese momento y a pesar de la tensión y el cansancio, la tranquilidad fue la nota dominante, como bien reflejaba otro pasajero que iba reportando en sus redes la situación: 

 

También los propios pasajeros dieron cuenta de otro de los momentos clave de la operación que se produjo cuando un F-18 de las fuerzas aéreas españolas se acercó a la nave para comprobar los daños y confirmó que no eran tan graves como para poner en riesgo el aterrizaje. 

 

Familiares de los pasajeros desplazados a Barajas admitieron en declaraciones a los medios que inicialmente también se dejaron llevar por los nervios. Sin embargo, una vez eran informados de la situación se tranquilizaban. "Todo ha salido bien y no tenemos que lamentar daños personales. Enhorabuena a todos", se felicitaba el presidente del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), Oscar Sanguino González, quien tambiñen quiso destacar  valorar "la profesionalidad de pilotos, controladores, Cuerpos de Seguridad del Estado, servicios sanitarios y personal de aeropuerto" tras una "dura jornada en Barajas".