1. home
  2. /Noticias

El duro día a día de los españoles que resisten aislados en China: 'Estamos encerrados'

Una joven residente en Shenzen, al sureste del país, cuenta a 'Tu Otro Diario' cómo se ha transformado su vida por la crisis del coronavirus

2 Minutos de lectura

03 de Febrero 2020 / 00:00 CET DIANA GARCÍA BUJARRABAL

Metrópolis

El virus ha convertido en ciudadades fantasma a las normalmente animadas metrópolis chinas.

© GettyImages

En China residen poco más de 5.000 españoles de forma permanente. Al menos así lo señalan los últimos datos del INE, a enero de 2019. De ellos habría que restar la veintena de españoles que fueron repatriados de Wuhan, el foco del coronavirus, y que estos días pasan la cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid. También a quienes, asustados por las crisis que se les venía encima, hicieron sus maletas nada más saber del brote. Con todo, quedan en el país varios miles de ciudadanos de nuestro país resistiendo en condiciones difíciles y ante un futuro incierto. Por el virus y la posibilida de un contagio, sí. Pero también por el aislamiento, la falta de trabajo, las dificultades de movilidad...

Beatriz, una bailarina de 34 años que lleva viviendo en China desde 2013, describe desde la ciudad de Shenzhen, una de esas megalópolis 'hight-tech' al sureste del país, un paisaje propio de película de ciencia ficción, de distopía. "En comparación con la multitud que vemos siempre por todas partes, las calles están muy vacías".

Vive en un apartamento afortunadamente "grande y luminoso" con su marido, un músico procedente de Estados Unidos. Y a pesar de que asegura que no tiene miedo al virus, ella misma mantiene con prudencia y rigor el encierro recomendado por las autoridades. "Estamos todo el día en casa, todos los días excepto cuando hay que ir a hacer la compra".

Beatriz
VER GALERÍA
Beatriz lleva viviendo en China desde 2013 y confía en que esta crisis pasará.©Custom

No es una misión fácil. Para bajar a hacer la compra hay que utilizar la mascarilla, por supuesto, minimizar las interacciones con otros humanos y armarse de paciencia y buen ánimo para lograr volver con el botín: "Los supermercados se quedan sin verduras enseguida. Hay mucha gente con miedo a quedarse sin provisiones".

A pesar de que ya son 360 los muertos por esta nueva enfermedad y más de 17.000 infectados, las cifras en Shenzen no son ni mucho menos para echarse a temblar. En una ciudad de más de 12 millones de habitantes se han producido menos de un centenar de contagios, ningún fallecimiento y al menos una recuperación. No obstante, las medidas son extremas. "Ayer habíamos invitado a unos amigos a cenar en casa. Hacía unos 4 años que no les habíamos visto. Los guardas del complejo de edificios donde vivimos no les dejaron pasar. No dejan pasar a nadie que no viva aquí y miden la temperatura de todo el mundo que pasa".

Shenzen
VER GALERÍA
Shenzen es una gran ciudad al sueste del país, cerca de Hong Kong .©GettyImages

La pareja, que habla con su familia y amigos en el extranjero casi cada día a través de Whatsapp, no piensa de momento en abandonar el país. Son optimistas y piensan que esta crisis pasará. Tampoco lo tendrían fácil: cada vez más más aerolíneas, entre ellas British Airways, Iberia o Lufthansa, han suspendido sus vuelos a China, y varios países, como Rusia o Estados Unidos, han cerrado las fronteras con el gigante aisático a pesar de la Organización Mundial de la Salud no considera necesario restringir los viajes o el comercio.

"No vivo con miedo. En nuestra zona no ha habido ningún caso (de momento), no somos un grupo de riesgo y estamos bien. En caso de contraer la enfermedad, la probabilidad de curarnos es casi del 100%. Tampoco conocemos a nadie que haya sido infectado o infectada por el virus. Y, viendo los números, creo que deberíamos tener más miedo de la gripe común, pero esta es mi humilde opinión. Me preocupa más el poder volver al trabajo y tener ingresos otra vez, la verdad". Esperemos que tenga suerte.