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El doctor Antiñolo, elegido uno de los 100 mejores médicos de España, habla sobre el retraso de la maternidad

Ante el gran descenso de natalidad que vive España, el experto en ginecología afirma que 'no podemos plantear el retraso de la maternidad como un problema'

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Por EFE
mujer embarazada

El ginecólogo afirma que en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla se han pasado en 10 años de 9.000 partos anuales a poco más de 5.000

© GettyImages

El doctor Guillermo Antiñolo, especialista en ginecología, ha afirmado que “no podemos plantear el descenso y retraso de la maternidad como un problema” y ha precisado que “es un hecho al que tenemos que buscar soluciones”. En una entrevista con Efe, este catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Sevilla y director de la Unidad de Gestión Clínica de Medicina Maternofetal, Genética y Reproducción del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, deposita en la correcta gestión de los datos los avances de innovación en salud y la sostenibilidad en Sanidad. “Datos que curan”, sintetiza el doctor Antiñolo a modo de lema. Este médico ha sido elegido uno de los 100 mejores de España por la revista Forbes.

Responsable de destacadas y novedosas investigaciones genéticas, entre ellas, el nacimiento de tres bebés sin la enfermedad genética hematológica que sus padres tenían y compatibles para curar a sus hermanos, Antiñolo trabaja en la actualidad en el desarrollo de avances en cirugía fetal y contra la ceguera hereditaria. “La tendencia en el retraso de la maternidad no va a cambiar. Mirar para atrás no ayuda, tenemos una sociedad diferente y el mundo está cambiando a toda velocidad”, asume este especialista.

Guillermo Antiñolo recuerda que la ginecología y la obstetricia “han sido un motor de avance en la medicina”. Subraya la evolución de esta especialidad, que ofrecerá avances en las dos próximas décadas, y admite el contraste entre la biología de la mujer, que no se puede cambiar, y su posición y tendencia respecto a la maternidad.

“Las mujeres tienen los hijos más tarde, hay menos nacimientos. En el hospital hemos pasado en 10 años de 9.000 partos anuales a poco más de 5.000. Es un reflejo de la evolución social y del aumento de la complejidad, todo esto tenemos que estudiarlo para ofrecer soluciones desde la ginecología. Hay una revolución de la mujer y ellas tendrán acceso a los hijos cuando así lo quieran”, contextualiza.

La reproducción humana asistida, prosigue este experto, permite acceder a la maternidad de “maneras impensables”, como congelar o criopreservar los ovocitos, que “funcionan como un tiro y sirven 20 años después”, pero también advierte de que estos avances tienen enfrente la biología de la mujer, que no se puede cambiar.

bebé
El doctor admite que la biología de la mujer no se puede cambiar por mucho que avancen los métodos de reproducción humana asistida ©GettyImages

Con 50 años, un útero es de 50 años y las complicaciones aumentan y son las de los 50 años: con más riesgo de complicaciones maternas y prematuridad, expone. Pero como punto de partida, resume: “Las mujeres ahora pueden tomar decisiones sobre cuando quedarse embarazadas, no sólo sobre cuando no quedarse embarazadas”. La genética empieza por G, como ginecología, compara Antiñolo, quien en esta materia resalta: “Estamos haciendo la transición de la genética clínica a la medicina genómica, con la capacidad de mirar todos los genes a la vez, lo que se puede aplicar en enfermedades raras, oncología y todas las áreas de conocimiento de la medicina”.

El estudio de los genes tiene dos problemas en España, añade, “no existe una especialidad de Genética, y esto supone que no se enfoque correctamente en la formación de los futuros médicos en la universidad y en la práctica clínica , y la segunda es que se trata de un área de conocimiento que necesita, cada vez más, análisis de datos, genómicos y de salud. Datos. Hay que mirar, manejar y gestionar los datos porque los datos curan". “Necesitamos analizar esos datos -concluye- no podemos seguir funcionando como si las cosas no se pudiesen hacer de otra manera, hay que usar datos para mejorar el sistema de salud, los resultados, la eficiencia y la sostenibilidad”.