Dragonball Z: Kakarot, el videojuego definitivo de Goku y compañía

Llega a PC, PS4 y Xbox One el esperado título que recorre los principales arcos argumentales y batallas más épicas del anime original

por Ismael Marinero /


Goku y sus amigos, además de algún que otro enemigo, marcaron la infancia de varias generaciones de todo el mundo gracias a la búsqueda inagotable de las bolas de dragón, los épicos combates que duraban semanas y el humor marca de la casa de Akira Toriyama. Hasta la fecha, y a pesar de la abundancia de títulos relacionados con la saga, pocos videojuegos habían conseguido capturar la esencia de Dragon Ball. Sin embargo, Bandai Namco y el estudio CyberConnect2 llevan años desarrollando un título pensado para encandilar tanto a los nuevos fans de este fenómeno popular como a aquellos que llevan 30 años reviviendo las aventuras de un anime que supuso un antes y un después en el género.

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Las escenas cinemáticas de Dragon Ball Z: Kakarot son espectaculares (Bandai Namco / CyberConnect2)

Se trata de Dragonball Z: Kakarot, un juego que mezcla acción y RPG y que, desde la canción de los créditos iniciales, rinde el homenaje jugable más fiel a la saga para embarcar a los jugadores en un viaje nostálgico a través de las diferentes temporadas de la serie. Todo gira en torno a la trayectoria vital de Goku, desde la saga Saiyan con la llegada de Raditz, abriéndose camino mientras hace frente a Freezer, los androides, Cell y Buu. Como un disco de grandes éxitos en el que no falta ningún hit. Cada uno de esos momentos clave viene precedido por introducciones cinemáticas, espectaculares escenas que sirven como actualización visual muy lograda de los dibujos originales.

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El enfoque inicial no llega a ser de mundo abierto, pero casi. Puedes volar de un sitio a otro en distintos escenarios icónicos de la serie y cumplir misiones como recoger comida para la familia de Goku o buscar objetos coleccionables. Pero el verdadero corazón del juego está en sus luchas, que a primera vista parecen similares a las de otros juegos de Dragon Ball en 3D pero que a la larga demuestra tener más profundidad, ya que las mejoras de los personajes permiten cambiar completamente las estrategias de ataque y defensa.

Lo más destacable es la cantidad de posibilidades a tu disposición para acabar con el enemigo: ataques cuerpo a cuerpo, transformaciones, disparar el clásico “kamehameha”, esquivar, bloquear… y la posibilidad de conseguir finales muy dramáticos, como derribar a un enemigo con una gran bola de fuego cuando está cayendo al suelo.

El dominio del mando, que tiene una curva de dificultad algo pronunciada al principio, te permite realizar una sucesión de movimientos de lo más llamativo, convirtiendo cada pelea en todo un despliegue audiovisual. A veces, en el fragor de la batalla, queda la duda de si estás jugando a un videojuego o viendo el anime, y eso le da muchos puntos a favor. Como gran punto en contra cabría señalar la falta de un modo de juego multijugador. No hay ni cooperativo local ni la posibilidad de jugar online, ya que es un juego para disfrutar en solitario con un modo historia que a la larga puede hacerse repetitivo.

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Lo más divertido y difícil de dominar es la combinación de movimientos especiales que pueden restarle muchos puntos de vida a los rivales. Para aprovechar todo su poder, hay que ir desbloqueándolos uno a uno, utilizando distintos personajes para ir superando misiones y cumpliendo con requisitos cada vez más exigentes.

El objetivo es mejorar y ampliar el árbol de habilidades de Goku, Krilin, Son Gohan y compañía para hacer frente a los míticos villanos de la saga. La duración total del juego, con misiones secundarias y minijuegos, alcanza las 40 horas, todo un festín para nostálgicos y fanáticos de Dragon Ball.