'Infantas españolas': Mercedes de Borbón y Habsburgo, Princesa de Asturias y boda por amor

La hija mayor de Alfonso XII es una de las personalidades más desconocidas de nuestra historia

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22 de Enero 2020 / 00:00 CET CRISTINA BARREIRO, UNIVERSIDAD CEU - SAN PABLO

Mercedes de Borbón

Cuando llegó la hora de su boda Mercedes de Borbón y Habsburgo decidió hacerlo por amor.

© Wikimedia Commons

Fue princesa de Asturias y heredera del trono. La hija mayor de Alfonso XII es una de las personalidades más desconocidas de nuestra historia. Huérfana de padre desde los cinco años, pasó su infancia en una Corte marcada por el luto que impuso en el Palacio Real la Regente María Cristina de Habsburgo, su madre. Educada en la rigidez, la austeridad y los principios políticos de la época, vivió su juventud a la sobra de su hermano Alfonso XIII. Pero cuando llegó la hora del matrimonio, decidió hacerlo por amor. Las voces críticas contrarios a su boda con un príncipe “simpatizante” de la rama carlista, no aplacaron sus ansias de felicidad; una felicidad breve, rota por su prematuro fallecimiento.

Mercedes de Borbón nació en el Palacio Real de Madrid en 1880. Era la hija primogénita de Alfonso XII y su segunda esposa, María Cristina de Habsburgo, quien para “complacer” el recuerdo de la Reina Mercedes quiso poner a su primera hija, el nombre de la llorada esposa. Su nacimiento garantizaba la continuidad de la línea dinástica con honores de Princesa de Asturias. Eran los días en los que el modelo político de la Restauración parecía consolidarse en un país que acababa de cerrar una guerra en Cuba y el turnismo -liberales y conservadores- confería estabilidad al país.

Mercedes creció en compañía de su hermana, la Infanta María Teresa hasta que la muerte por tuberculosis sobrevino al Rey. La Corte, quedó desde entonces teñida de negro. Pero en ese mismo año de 1885, María Cristina estaba embarazada: la posibilidad de que naciese un varón reabría las esperanzas de una transición más pacífica en unos días en los que las viejas disputas dinásticas, volvían a salir a flote. Cánovas y Sagasta acordaban en “El Pardo” el máximo respaldo a la ya Regente, y el mantenimiento del sistema, en espera del feliz acontecimiento. Y nació un niño, Alfonso que reinaría desde ese mismo momento como Alfonso XIII.

El luto había pasado a convertir la antaño festiva Corte española en un espacio marcado por la tristeza para las dos pequeñas. Mercedes fue instruida acorde a su rango como posible heredera del trono, mientras que su hermana, recibió una formación ligera propia de las costumbres de beneficencia y labor social, destinadas a una Infanta de la época. Pero las niñas crecieron a la sombra de su hermano, en un ambiente dirigido por la rigidez de costumbres que imponía la regia Infanta Isabel, la Chata, alma mater en los asuntos domésticos y protocolarios de la casa.

Eran días en los que la Regente, ataviada de negro, cumplió con rigor sus deberes constitucionales y respetó la dinámica política en una España que veía el crecimiento de los regionalismos periféricos, reconocía el sufragio universal masculino y afrontaba con tristeza el fin de los últimos restos de su imperio colonial. La pérdida de Filipinas y Cuba en 1898, inauguraba una etapa de decadencia española que marcaba el inicio del desastre.

Mercedes de Borbón
La boda de la infanta tuvo lugar en la Real Capilla de Palacio y el periódico monárquico La Época, dedicó a los esponsales el espacio que merecía.©Hola

Pero el tiempo pasaba en Palacio. En 1902 Alfonso XII accedía a la mayoría de edad y María Cristina, Crista, se convertía ahora en un poder en la sombra. Mercedes crecía y encontraba el amor. El elegido no era otro que su primo Carlos de Borbón-Dos Sicilias, descendiente del último Rey de Nápoles e hijo del General Carlista, conde de Caserta. La polémica estaba servida. Sagasta, entonces en el Gobierno como caudillo liberal, se opuso al matrimonio ante el temor a la vuelta de los fantasmas legitimistas. Pero la tenacidad de Mercedes iba a imponerse. Se casaría con Nino –apodado así en la intimidad de la Corte- aun cuando el enlace se tuviese que celebrar “casi” en secreto.

La ceremonia tuvo lugar en la Real Capilla de Palacio, aunque el periódico monárquico La Época, dedicó a los esponsales el espacio que merecía. Carlos lució uniforme de comandante de Estado Mayor y Mercedes destacó por su “elegancia habitual”. El matrimonio tuvo tres hijos. Pero Mercedes no sobrevivió al tercer parto. Moría con 24 años pocos días después del nacimiento de su pequeño. En este tiempo, Carlos de Borbón-Dos Sicilias, se había ganado el cariño de toda la familia. Tras el fallecimiento de Mercedes, permaneció en Madrid al cuidado de sus hijos y arropado por una Familia Real que vio con satisfacción como Nino - entraba en relaciones con la joven Luisa de Orleans, hija del Conde de París y de Isabel de Orleans, nieta por tanto del duque de Monstpensier y de la también Infanta Española, Luisa Fernanda. De este segundo matrimonio nacería, Mercedes de Orleans y Borbón, también Infanta Española y madre del Rey Don Juan Carlos.