Goyo, el bombero español que aparcó el miedo para luchar contra los devastadores incendios de Australia

Considerado un héroe por los australianos, en España trabajaba en banca y se mudó de país para aprender inglés

por EFE /


El español Goyo Paniagua, un exempleado de banco nacido en Alcalá de Henares que se mudó, para aprender inglés hace más de siete años, a Australia, donde trabaja como bombero, ha visto de cerca la destrucción del fuego en el sureste del país, que vive la temporada de incendios forestales más larga de su historia moderna. Aunque Paniagua insiste en que su trabajo es genial y no corre peligro por todas las regulaciones de seguridad laboral en Victoria, reconoce que el primer incendio que vio allí lo atemorizó. En ese momento quiso darse la vuelta, pero, con gran valentía, siguió adelante y ahora los ciudadanos lo ven -a él y al resto de bomberos- como a héroes.

Goyo Paniagua

Goyo Paniagua, natural de la madrileña ciudad de Alcalá de Henares, lleva dos años trabajando como bombero en Australia (EFE)

"Recuerdo que iba conduciendo por la carretera y había llamas en el lado derecho de unos diez metros de alto y caían brasas en la carretera. Le dije a mi compañero de coche: 'si el trabajo que tenemos que hacer es allí, cojo el coche y me doy la vuelta'", comenta Paniagua, quien ahora se siente confiado de su labor.

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"Este año (la temporada de incendios) ha comenzado muy pronto...no sé si alguien se pudo imaginar que iba a ser tan larga como lo está siendo". Los incendios, que comenzaron en septiembre y se recrudecieron en Nochevieja en los estados de Victoria y Nueva Gales del Sur, han causado 27 muertos en todo el país, incluidos algunos bomberos, y más de 2.000 viviendas han quedado calcinadas.

Entre los riesgos de los bomberos están, además del fuego, los accidentes de tráfico en los caminos difíciles por los que tienen que aventurarse o la caída de árboles, explica el español.

TESTIGO DE LA DESTRUCCIÓN

Paniagua, que siente una mezcla de orgullo y humildad por su labor como bombero, ha sido testigo de la devastación dejada por las llamas que arden en East Gippsland, uno de los municipios declarados en estado de desastre la semana pasada y donde se ha ordenado la evacuación de miles de personas por la proximidad de las llamas.

Incendios de Australia

Los incendios de Australia han causado la muerte de 27 personas y a millones de animales y han calcinado más de 2.000 viviendas (EFE)

En Bairnsdale, una localidad de East Gippsland de unos 15.000 habitantes y situada a unos 280 kilómetros al este de Melbourne, Paniagua pudo ver la destrucción causada por el poderoso incendio que arrasó esa zona el 30 de diciembre pasado.

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"Una semana antes estaba en el mismo sitio y nunca me iba a imaginar que iba a pasar eso: ver las casas destruidas, pero sobre todo ver que una casa estaba en buen estado y las siguientes tres completamente destruidas, los coches derretidos. Es muy impactante", confiesa.

En su labor como bombero forestal, que se circunscribe a la protección de espacios públicos, como los parques o las reservas y muy pocas veces en la protección de las propiedades, también ha visto en algunas ocasiones el impacto en la fauna. "Si los ves, es una lástima porque, si ves que han sufrido quemaduras o que tienen quemaduras cerca de la boca, es muy probable que los animales no vayan a sobrevivir", cuenta el español, quien ha visto principalmente koalas afectados.

"Me imagino que los koalas tratan de buscar refugio en lo alto de los árboles y muchas veces no tienen tiempo de huir", comentó al referirse a este marsupial, que es una de las principales víctimas de los incendios forestales, que se calcula que han afectado o matado a mil millones de animales en Australia.

BOMBERO DE CONTENCIÓN Y PREVENCIÓN

Paniagua subraya que existen varias clases de bomberos y que él se dedica a trabajar muchas veces en labores, con maquinarias o con palas y otras herramientas, en el perímetro de los incendios, creando o reforzando los cortafuegos o evitando que los árboles caídos se vuelvan a encender.

Koalas

Los koalas son unos de los animales más afectados por los incendios de la zona (EFE/Archivo)

"Lo que tenemos que hacer es patrullar todo el perímetro del fuego, asegurarnos de que nada esté ardiendo y, si encontramos un árbol, muchas veces tenemos que cavar esas raíces y esas hojas pequeñitas para que se acabe", relató Paniagua, quien llegó a Australia a estudiar inglés.

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Ser bombero en Australia en estos momentos de crisis es ser un héroe, aunque Paniagua no cree ser uno de ellos porque su vida no ha estado en riesgo, pero se siente emocionado por las muestras de agradecimiento de los australianos. "Muchas veces vas a tomar un café y la gente te lo quiere pagar y te llenas de orgullo, sobre todo, porque estás haciendo algo para ayudar a la comunidad", afirma.