La angustia del padre de Greta Thunberg en torno a la figura de su hija

Svante Thunberg explica cómo afronta la joven activista las noticias falsas y 'el odio que eso genera' y revela todo lo que han sufrido hasta que ella decidió dedicarse de lleno al activismo climático

por Tu Otro Diario /


Svante Thunberg, el padre de Greta Thunberg, ha reconocido estar especialmente preocupado por las noticias falsas sobre su hija y por "el odio que eso genera". Ha explicado, en el programa 'Today', de BBC 4 Radio, que desde el principio pensó que era una "mala idea" que Greta se pusiera en "la primera línea de batalla" contra el cambio climático y dejara de ir a clase los viernes para manifestarse. Ha revelado, además, la angustia que él y su mujer vivieron durante los años en los que la joven activista padeció una fuerte depresión.

Svante Thunberg y Greta Thunberg

Svante Thunberg, junto a su hija, Greta Thunberg, durante el breve encuentro entre ella y el papa Francisco en abril (Cordon Press)

Entrevistado junto a su hija -que hizo de editora del programa por un día- por el veterano periodista y naturalista David Attenborough, Svante se sinceró al explicar que la "peor pesadilla para un padre" es ver dejar de comer a su hijo. Eso es lo que le ocurrió con Greta, cuya tremenda depresión, que duró "tres o cuatro años", la llevó incluso a "dejar de hablar".

RELACIONADO: Greta Thunberg, a los líderes mundiales: 'Estamos al borde de una extinción masiva y ustedes solo hablan de dinero'

La situación era tal que tanto él como su mujer, la cantante de ópera y exparticipante de Eurovisión Malena Ernman, tuvieron que cambiar radicalmente de vida para pasar más tiempo con ella y con su hija pequeña, Beata. Ernman llegó a suspender varios contratos de trabajo que ya había firmado.

Después, Greta comenzó a acusar a sus padres, que se consideraban defensores "muy activos" de los derechos humanos, de ser "grandes hipócritas" por no tomarse en serio el problema climático. 

Svante y Greta

Svante y Greta, en el velero en el que viajaron a Nueva York para asistir a la Cumbre de Acción del Clima de la ONU el pasado mes de septiembre (Cordon Press)

A raíz de eso, el matrimonio comenzó a actuar en conciencia y, entre otras cosas, la madre dejó de volar en avión y el padre se volvió vegano. Eso sirvió de gran ayuda a la joven, que se llenó de "energía" y a estar mucho más motivada. "Sabía que era lo correcto", explica Svante Thunberg, "pero no lo hice para salvar el clima, lo hice para salvar a mi hija", reconoce.

Sea como fuere, sus decisiones han obtenido resultado. Greta se ha convertido en una activista de referencia y ahora "está muy feliz" por dedicarse de lleno al activismo. Como padre, le preocupan las críticas en torno a ella, pero asegura que la joven las lleva "increíblemente bien". "Francamente, no sé cómo lo hace, pero se ríe la mayor parte del tiempo. Le resulta gracioso". "Puedes pensar que no es una chica común porque es especial y ahora es muy famosa, pero para mí es una niña normal".

Svante Thunberg, que ha acompañado a Greta en sus viajes en velero y catamarán a las cumbres por el cilma de Nueva York y Madrid, tiene muy claro qué es lo que a él le motiva a realizar este tipo de acciones: "Tengo dos hijas y, para ser sincero, son lo único que me importa. Solo quiero que sean felices".