Razr 2019, el móvil plegable con el que Motorola pretende modernizar el diseño de los smartphones

La alta demanda ha obligado a la compañía a retrasar el lanzamiento de su nuevo buque insignia

por Ismael Marinero /


Uno de los hitos en el diseño de los móviles llegó en 2004 con el Razr V3 de Motorola, un teléfono que se plegaba en forma de concha. Se convirtió instantáneamente en un icono gracias a su delgadez y a su variedad de colores y a ese satisfactorio clic que sonaba cuando se terminaba una llamada y el usuario cerraba el teléfono. Para eso usábamos nuestros Razrs, para realizar y recibir llamadas telefónicas, aunque versiones posteriores incluían iTunes para reproducir archivos mp3. Era una época más sencilla.

Razr-2019

El Razr 2019 recupera y actualiza el diseño de concha del Razr V3 original (Motorola) 

Ahora, mientras la mayoría de marcas de móviles parecen empeñadas en “cuanto más grande, mejor” y en baterías más duraderas pero también más pesadas, Motorola recupera y actualiza su icónico Razr para adaptarlo a las demandas actuales. El Razr 2019 recurre al diseño de concha pero incluye una pantalla plegable muy diferente a la propuesta de Samsung y sus Galaxy Fold o los Microsoft Duo.

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El nuevo Razr no es un teléfono gigante que se despliega hasta convertirse prácticamente en una tablet. Es pequeño, cabe perfectamente en cualquier bolsillo, y cuando se despliega pasa a ser un teléfono con una pantalla OLED de 6,2 pulgadas. El trabajo de Motorola junto a Lenovo durante 4 años se materializó en 26 prototipos para llegar hasta el diseño final ha merecido la pena: parece bastante más resistente y duradero que el Galaxy Fold. Eso sí, para plegarlo y desplegarlo necesitarás las dos manos, algo que puede resultar incómodo al principio, pero a lo que uno se acostumbra tras los primeros usos.

Una vez doblado, el Razr 2019 ofrece una pantalla externa de 2,7 pulgadas que sirve como ventana de notificación para mensajes, correos electrónicos y llamadas telefónicas. Puedes contestar rápidamente a los mensajes con respuestas sugeridas o dictar texto por voz. Cuando estás escuchando música, los controles de reproducción también se pueden ver en la pantalla exterior.

El nuevo Razr sí queda algo por detrás de otros smartphones de alta gama actuales en lo que respecta a sus cámaras, tanto frontal como trasera. Un sensor de 16 megapíxeles en el centro de la parte delantera del teléfono se convierte en una cámara orientada hacia atrás cuando lo abres. Otro objetivo de 5 megapíxeles está alojado en una ligera muesca de la pantalla interior. La lente principal tiene un modo de visión nocturna para conseguir mejores tomas con poca luz, además de una función de reconocimiento inteligente que te ayuda a enmarcar tus fotos como lo haría un fotógrafo profesional. Sin embargo, los resultados son algo decepcionantes, nada que ver con lo que se puede lograr con un iPhone 11 Pro o un Huawei Mate 30.

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Los 6 GB de memoria RAM y el almacenamiento de 128 GB son suficientes para los usos actuales de los smartphones, pero el chip Snapdragon 710 y una batería de 2.510 mAh se quedan algo cortos. Aún así, desde Motorola justifican el elevado precio de su nuevo buque insignia (en torno a los 1.500 euros) por un diseño pensado para marcar un antes y un después en el mercado de los móviles.

De momento, la compañía ha decidido retrasar por un tiempo indefinido la salida del nuevo Razr al mercado, prevista para mañana, debido a la alta demanda, aunque se espera que a finales de enero se produzcan los primeros envíos. Las previsiones de Motorola han tenido que reajustarse porque sus proveedores no han conseguido entregar a tiempo los componentes necesarios para cumplir con el aumento de la producción. Veremos si, finalmente, sus expectativas más optimistas se cumplen y el nuevo Razr se convierte en la primera gran sensación de 2020.