Tres hombres son liberados tras 36 años en prisión por un crimen que no cometieron

Alfred Chestnut, Ransom Watkins y Andrew Stewart, han pasado la mayor parte de su vida en un cárcel de Baltimore (EEUU) a pesar de que eran inocentes

por Tu Otro Diario /


La historia de Alfred Chestnut, Ransom Watkins y Andrew Stewart es la de un gigantesco despropósito. Un error garrafal e imposible de subsanar: los tres han permanecido 36 años en una prisión de Baltimore (Maryland, EEUU) por un asesinato que, según ha quedado demostrado, nunca cometieron. "Ha sido un infierno", declaraba uno de ellos a la salida de prisión, hace unas semanas. Los tres, felices por su liberación, declaran que en las cárceles hay otros condenados en su misma situación. 

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Emocionado abrazo de uno de los hombres exonerados tras su liberación (Captura de pantalla de CBS).

Nadie podrá devolverles nunca su adolescencia y juventud. Según cuenta la CNN, Alfred Chestnut y Ransom Watkins tenían apenas 16 años cuando fueron condenados, Andrew Stewart tenía 17. El caso se remonta a 1983, cuando un joven de 14 años llamado Duckett fue asesinado por una prenda de vestir: su chaqueta del equipo de baloncesto de la Georgetown University. 

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Una serie de indicios, pruebas circunstanciales y malas prácticas policiales terminaron con los adolescentes entre rejas. El día del crimen habían estado merodeando por el campus. Pero lo peor para ellos fue que en casa de Chestnut encontraron un chaqueta como la que había sido sustraida... De nada sirvió que no hubiera en ella ningún rastro de sangre o que su madre fuera capaz de presentar el ticket y que un dependiente corroborara que la había comprado.... Para los detectives de la época fue la prueba incriminatoria definitiva

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Uno de los hombres, feliz, al ser liberado (Captura de pantalla de la CNN). 

Los abogados que han revisado el caso se han confesado "horrorizados" al comprobar la cantidad de pruebas exculpatorias que fueron escondidas a la defensa de la época y al jurado que tuvo que pronunciarse sobre el proceso. A los menores se les interrogó sin sus padres, se condicionó la declaración de los testigos... incluso hubo llamadas anónimas apuntando a otro tirador que falleció años después

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Alfred, Ransom y Andrew comienzan ahora una nueva vida con sus nombres tan limpios como sus conciencias, pero una herida que el sistema difícilmente podrá reparar. En Maryland no existe de momento ninguna fórmula de compensación para estos errores judiciales que, por desgracia, no son excepcionales. "He dejado a muchos tipos atrás que están en la misma situación", deunciaba Chestnut a la salid. "Necesitan una voz. Yo tuve la oportunidad, por la gracia de Dios, de tener a alguien que me escuchara"