Infantas españolas: Paz de Borbón, pacifista en días de Revolución

La más desconocida de las hijas de Isabel II pasó más de la mitad de su vida en Munich, pero nunca olvidó España

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11 de Diciembre 2019 / 18:27 CET CRISTINA BARREIRO, UNIVERSIDAD CEU - SAN PABLO

Paz de Borbón

Paz de Borbón es la hija quizás más desconocida de Isabel II (Óleo pintado por Franz von Lenbach / Wikimedia Commons)

© Wikimedia Commons

Es la más desconocida de las hijas de Isabel II. La Infanta Paz de Borbón pasó más de la mitad de su vida en Munich pero nunca olvidó España. Casada con el médico Luis Fernando de Baviera, fue una activa pacifista en los tiempos en los que las revoluciones azotaban Europa. Culta, sencilla, de corazón noble y con un impresionante dominio de la escritura, estableció importantes vínculos culturales con Alemania y a ella se debe la creación del Pedagogium, institución de carácter benéfico-educativa, de la que fue alma principal.

Vigilada por los nazis tras el ascenso de Hitler al poder en 1933, destacó por la ayuda que prestó a refugiados anarquistas y republicanos españoles exiliados tras la Guerra Civil. Heredó muchas joyas de su madre, pero sólo cuando fueron confiscadas por elementos afectos al nacionalsocialismo alemán, supo que muchas eran falsas.

La Infanta Paz nació en el Palacio Real de Madrid en 1862. Era la segunda de las hijas de Isabel II y su paternidad pronto fue atribuida a Miguel Tenorio, secretario personal de la Reina. Eran los días en los que la Unión Liberal de O´Donnell alternaba en el gobierno con los moderados, y el tiempo también, en el que la impopularidad de la Monarquía terminaba con la Familia Real en el exilio.

En Francia se educó en el colegio religioso de los Sagrados Corazones, aunque el proceso revolucionario de la Comuna de París volvía a ponerles en el punto de mira. Regresó a España en 1875 con el inicio de la Restauración para asumir las obligaciones propias de su rango. Aquí conoció a su primo, Luis Fernando de Baviera -hijo de la Infanta Amalia, hermana del Rey consorte Francisco de Asís, por entonces instalado en Épinay en compañía de su fiel Meneses- con el que contrajo matrimonio en 1883. La pareja se instaló en el Palacio de Nymphenburg en Munich. Sensible a la cultura, entró en contacto con los círculos artísticos del extravagante Luis II, el rey Loco, lo que la llevó a codearse con los grandes de la música como Wagner o los Strauss y de las bellas artes de la época. Richard Strauss viajó a España en 1898 gracias a sus recomendaciones.

Paz de Borbón y Luis Fernando de Baviera
En 1883 contrajo matrimonio con su primo, Luis Fernando de Baviera (Wikipedia).©Wikipedia

Amiga del poeta y Nobel de Literatura, Paul von Heyse, Paz de Borbón se esforzó por estrechar vínculos culturales con su país de origen a través de la creación, en 1913, del Pedagogium de Munich, una escuela de maestros españoles conforme al modelo alemán; “quiero unir mis dos países con un lazo de paz que signifique amistad y sea más fuerte que todos los tratados políticos” dirá la propia Paz. Por su tarea, fue reconocida por su sobrino el Rey con la Gran Cruz de Alfonso XII, hoy Orden de Alfonso X el Sabio, con la que se premia a quienes han trabajado desinteresadamente en favor de las artes y las ciencias.

Alfonso XII solía decir que, entre sus hermanos, Isabel representaba el sentido monárquico; Eulalia la alegría, y Paz, la bondad. Profundamente católica, fue una activa pacifista en los años previos al estallido de la I Guerra Mundial, y cuando ésta destrozó Europa, participó activamente como enfermera de la Cruz Roja, siempre con el respaldo del Príncipe Luis Fernando, inspector general médico de los Reales Ejércitos de Baviera y cirujano jefe en el hospital general de la plaza de Munich. Colaboró con la oficina de ayuda al combatiente, organizada por Alfonso XIII para localizar a soldados desaparecidos durante la guerra porque, aunque bávara por matrimonio, nunca olvidó España.

Tras la derrota, las revueltas comunistas de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht y la proclamación de la República de Weimar, la situación en Alemania era catastrófica. Durante las dos Guerras Mundiales, la Infanta Paz estuvo siempre de parte del pueblo alemán aun cuando, tras el nombramiento de Hitler como canciller, la ya anciana Infanta fuese vigilada y amenazada por el régimen nacionalsocialista.

Paz de Borbón colaboró con el semanario La Ilustración Española y Americana, y el diario monárquico ABC, firmando escuetamente como Paz. Su hijo Adalberto, reordenó muchos de sus escritos y correspondencia con familiares, soberanos y artistas con el título de 'A través de cuatro revoluciones' (la que derribó a Isabel II, la francesa de 1870, la alemana de 1918 y la proclamación de la República en España). Sin duda, el repaso de su vida es una fantástica aproximación a nuestra historia contemporánea. Un fresco para el recuerdo de una Infanta española que fallecía en 1946 en Munich, cuando el sonido de las bombas que destrozaron Europa, habían dejado de sonar.