¿Puede la tecnología ayudarnos a combatir el cambio climático?

Científicos y empresas buscan soluciones tecnológicas que mitiguen el calentamiento global

por Ismael Marinero /


Mientras en Madrid se celebra la Cumbre del Clima (COP25), investigadores e ingenieros de todo el mundo buscan métodos y tecnologías capaces de combatir las causas y efectos del calentamiento global desde muy diversos enfoques. Además de la reducción de los combustibles fósiles y el desarrollo de las energías renovables, existen alternativas tecnológicas que pueden ayudar a luchar contra el cambio climático. Según los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), hay que “rediseñar” nuestra manera de relacionarnos con el entorno, ya que la habitabilidad del planeta dependerá en gran medida de herramientas que de momento sólo están disponibles a pequeña escala y que siguen siendo caras.

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La tecnología puede ayudar a combatir el calentamiento global (Getty Images)

Aquí recogemos algunas de las alternativas en las que se está trabajando y que abarcan desde la captura del CO2 directamente desde el aire, hasta el uso de la Inteligencia Artificial para hacer más eficiente el sistema eléctrico o el uso de materiales de construcción que producen emisiones negativas. En lo que sí hay consenso es en que no hay una única solución capaz de resolver todos los problemas, sino que distintos ámbitos y tecnologías deben complementarse para conseguir el objetivo marcado por el IPCC: llegar a 2100 con 1,5 grados de aumento en las temperaturas.

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Captura de CO2

Secuestrar el CO2 del aire es la solución más obvia, pero también una de las más costosas. Una de las opciones es almacenar el carbono bajo tierra en acuíferos salinos, pero los métodos que de verdad pueden marcar la diferencia son los que apuestan por generar productos a partir de ese carbono, que van desde biocombustibles hasta materiales de construcción. Empresas como Carbon Engineering o ClimeWorks están creando plantas modulares de captura de CO2 que, de momento, utilizan ya algunas empresas de bebidas gaseosas, fertilizantes y combustibles.

Las plantas de ClimeWorks, por ejemplo, atraen el aire y, mediante un filtro, son capaces de aislar el CO2 atmosférico. Una vez que el filtro está saturado, es calentado a 100 grados para liberar el carbono, que se recoge como gas concentrado para suministrarlo a los clientes o, simplemente, para reducir las emisiones. 

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Una planta de captura de CO2 de la empresa Carbon Engineering (Carbon Engineering)

Materiales de construcción

El hormigón es uno de los mayores contribuidores al cambio climático. Hasta tal punto que, si fuera un país, sería el tercer emisor más grande de CO2 después de China y Estados Unidos. Por eso, uno de los enfoques más ambiciosos pasa por modificar el proceso de producción del hormigón o encontrar otros materiales constructivos menos contaminantes.

Es en lo que están trabajando startups como la canadiense Carbicrete, dedicada a la producción de hormigón de alta calidad a partir de residuos minerales y CO2 como materia prima. Para ello utiliza un proceso llamado activación por carbonatación, que elimina la necesidad de cemento al reemplazarlo en la mezcla con escoria de acero molida, un subproducto de la fabricación del acero. El hormigón se vierte en moldes y luego se trata con CO2, que se convierte en sólido y le aporta resistencia al producto final, además de generar emisiones negativas.

Por su parte, la empresa Newlight apuesta por utilizar microorganismos que se encuentran en el océano para convertir los gases de efecto invernadero en un producto que ellos llaman Aircarbon, un material biodegradable y biocompatible que puede fundirse para formar fibras y partes sólidas.

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Inteligencia Artificial

La respuesta contra el cambio climático también tiene que ver con algoritmos y software de última generación. Según un estudio de varios expertos en la materia, entre ellos el ganador del premio Turing Yoshua Bengio y el cofundador de Google Brain, Andrew Ng, la Inteligencia Artificial y el machine learning puede tener una importancia inestimable a la hora de mitigar y prevenir los peores efectos del cambio climático, aunque reconocen que estas innovaciones tienen que ir de la mano de una decidida acción política.

Sus propuestas van desde la mejora en la eficiencia en la distribución de electricidad gracias a la previsión de generación y demanda para integrar  los recursos renovables en las redes nacionales y reducir los residuos, hasta la posibilidad de predecir con tiempo suficiente eventos climáticos extremos, como sequías y huracanes, lo que puede ayudar a los gobiernos a protegerse contra sus peores efectos. Entre las opciones más especulativas destaca la que propone crear nubes artificiales para reflejar más calor procedente del Sol de vuelta al espacio.