Condenan a la sanidad andaluza por un error de diagnóstico que resultó fatal

Le recetaron a una mujer un relajante muscular y terminó falleciendo de cáncer

por Tu otro diario /


Un error en el diagnóstico le costó la vida una mujer andaluza de 38 años en 2013 tras varios meses visitando médicos. Un caso terrible por el que ha resultado condenado el Servicio Andaluz de Salud esta semana al pago de una indemnización de 51.000 euros a la familia por considerar los tribunables que no se le hicieron las pruebas pertinentes. Acudió al doctor por primera vez por un dolor intenso y persistente en el costado y fue tratada con relajantes musculares por lo que no le descubrieron el cáncer que en realidad tenía. 

Hospital Comarcal de la Axarquía

Hospital Comarcal de la Axarquía, en Málaga, uno de los centros en los que fue tratada la paciente (Google Maps).

Cuenta el diario 'ABC de Sevilla' que la primera vez que acudió al médico era noviembre de 2011. Le dijeron que tenía costocondritis, una inflamación de las costillas superiores, y la enviaron a casa sin hacerle más pruebas. Como el dolor persisitía a pesar de los antiinflamatorios acudió varias veces más al médico hasta que en enero de 2012 le realizaron una sola radiografía para ver qué tenía. En esta ocasión le prescribieron un relajante muscular

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Tampoco funcionó. Ante su insistencia fue remitida a un especialista traumatólogo que le dio un tratamiento similar al considerar que padecía una contractura muscular. Los dolores eran cada vez más insoportables y la mujer terminó por recurrir a un médico privado que, éste sí, le hizo una resonancia en junio de 2012. El resultado fue demoledor: se detectó "una masa" a la altura de las vértebras "compatible con metástasis"

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Se sometió a una intervención quirúrgica inmediatamente, pero en diciembre de 2012 le apareció un pequeño bulto en la zona operada. El médico que la trató entonces le restó importancia y, una vez más, descartó hacerle niguna prueba. En enero de 2013 los oncólogos ordenan realizarle por fin una resonancia magnética que desvela una recidiva (repetición de la enfermedad). Pocos meses después terminó falleciendo. 

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La sentencia, muy dura, dispone que hay "reiteradas visitas a la sanidad pública con error de diagnóstico y omisión de pruebas como la resonancia". Y además "todo ello mientras el cáncer, dolencia que sí padecía, se iba reproduciendo y extendiendo ante la indeterminación de los servicios médicos adscritos a la administración". La familia ha recurrido la sentencia  con el objetivo de elevar la indemnización, puesto que la consideran baja respecto al daño que terminó por ocasionar a la familia. Su muerte la lloraron un marido y una hija menor de edad que son quienes están peleando para que se haga justicia.