Greenpeace pide aumentar un 200 por ciento la tasa nuclear a las eléctricas para el desmantelamiento de las centrales

El Plan Integral de Clima y Energía propuesto por el gobierno en funciones a principios de año, contempla la salida de la energía nuclear del sistema eléctrico español para 2025

por Europa Press /


Greenpeace ha reclamado al próximo Gobierno que se forme después de la repetición de las elecciones generales del 10 de noviembre multiplique por tres la tasa nuclear - frente al 20 por ciento negociado por las eléctricas - para el desmantelamiento que deberán pagar las empresas eléctricas. Además, pide que se adelante el cierre de las centrales nucleares para evitar el "peligro latente" y generar empleo. De este modo, pide al próximo Gobierno que se tome como una prioridad la financiación del desmantelamiento del parque nuclear y la gestión de sus residuos para que las empresas "del oligopolio eléctrico" asuman la mayor parte posible de los elevados costes del cierre de las centrales y la gestión de residuos nucleares. La ONG estima que el cierre nuclear proporcionaría una "oportunidad para el empleo" de 300.000 personas.

central

La tasa nuclear a las energéticas en España se encuentra actualmente en el 20 por ciento (Gtres)

Greenpeace insiste también en la "necesidad" de actualizar al alza los fondos del Plan de Gestión de Residuos Radiactivos "en cuanto haya un Gobierno" puesto que la propuesta anterior está "obsoleta". En la actualidad, el fondo cuenta con 5.674 millones de euros, cuando finalice la actual vida de las centrales a los 40 años, aunque Enresa calcula que se necesitarán al menos 10.697, una cantidad que Greenpeace eleva a 15.400 millones.

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La responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, Raquel Montón, ha calificado a la energía nuclear de "elefante blanco que sigue pidiendo dinero público" para continuar y para cerrar y que no aporta lo que la sociedad necesita para el año 2020 en términos ambientales, económicos y energéticos. Asimismo, insiste en que el Gobierno deberá vigilar para que las eléctricas no repercutan el aumento de la tasa nuclear en los ciudadanos.

"Los problemas económicos derivados tanto de la continuidad como del desmantelamiento del parque nuclear nos van a salir caros si no se exige a las empresas propietarias la totalidad de los gastos de su negocio calculados con rigor", ha advertido Montón.

Greenpeace pide también que se acelere el cierre nuclear previsto en el actual Plan Integral de Clima y Energía a 2025, una fecha que Montón considera técnicamente viable, tanto desde el punto de vista de cobertura de demanda, como del de la estabilidad de frecuencia del sistema eléctrico, ya que las diferencias en términos económicos y de emisiones son perfectamente abordables cuando se priorizan las políticas públicas encaminadas a la transición ecológica.

Finalmente, recuerda que el ahorro de la sociedad en costes nucleares podrá destinarse a propiciar una transición ecológica justa en otros sectores que lo necesitan más, así como reducir las emisiones de CO2. Ambos aumentos implican una elevación de la tasas del 200% frente al 20% que ha sido planteado para la negociación con las eléctricas, esto significa multiplicar por tres la tasa actual.