Infantas españolas: Mercedes de Borbón y Orleans, taurina y bética

Nació Infanta de España y fue madre de Rey. Pero nunca Reina. Su vida transcurrió entre la alegría sevillana y la tragedia del exilio

por Cristina Barreiro, Universidad CEU - San Pablo /


Nació Infanta de España y fue madre de Rey. Pero nunca Reina. La vida de María de las Mercedes de Borbón y Orleans transcurrió entre la alegría sevillana y la tragedia del exilio. De carácter extrovertido y amante de las buenas costumbres españolas, doña María hizo de “Villa Giralda” un fortín familiar y convirtió la corte de Estoril en un baluarte para la restauración de la Monarquía. Condesa de Barcelona desde su matrimonio con don Juan de Borbón, sufrió como madre la ausencia de su primogénito quien, desde 1948, se educaba en España bajo la tutela de Franco, como posible baza de cara a la sucesión. Taurina y muy bética, la madre de Juan Carlos I fue uno de los miembros más queridos y llorados de la Familia Real.

María de las Mercedes

Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans en un retrato de 1987 (Gtresonline)

María de las Mercedes nació en el Palacio de Villamejor, en el madrileño Paseo de la Castellana. Pero ella se consideraba sevillana de adopción. Nacida Infanta de España -por Decreto del Rey Alfonso XIII- era hija de Carlos de Borbón dos Sicilias y de su segunda esposa, Luisa de Orleans. Su ascendencia no resulta cosa menor puesto que su padre, era viudo de la Infanta Mercedes de Borbón, hija mayor de Alfonso XII y durante un tiempo, Princesa de Asturias. Conde de Caserta tras la muerte de su padre, el general carlista Alfonso María de Borbón, su primera boda había reabierto viejas heridas en una España en la que el conflicto dinástico parecía no tener fin. Jefe también de la casa Borbón dos Sicilias (y sobrino del último Rey de Nápoles, Francisco II) había llegado joven a España para estudiar la carrera militar y formarse como cadete en la academia de artillería de Segovia.

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Acogido con cariño por la regia María Cristina de Habsburgo, participó en la Guerra de Cuba y dio muestras de inquebrantable servicio a España, su patria de adopción. Tras el fallecimiento de Mercedes, permaneció en Madrid al cuidado de sus tres hijos y arropado por una Familia Real que vio con satisfacción como Nino –apodado así en la intimidad de la Corte- entraba en relaciones con la joven Luisa de Orleans, hija del Conde de París y de Isabel de Orleans, nieta por tanto del duque de Monstpensier y de la también Infanta Española, Luisa Fernanda.

María de las Mercedes vivió una infancia feliz con sus hermanos. En 1921 todos se trasladaron a Sevilla donde su padre, acababa de ser nombrado Capitán General de Andalucía. La ciudad iba a conquistarla para siempre. Fue taurina y desde niña mostró una afición especial a la fiesta que la acompañó toda su vida. Pero la convulsa situación política de la España, los devolvió a Madrid hasta que, en 1931, con la proclamación de la II República, la familia se marchó al exilio. Comenzó su peregrinaje por París y Cannes hasta que ya en 1933 se instalaron en Roma. En la capital italiana, contraería matrimonio con su primo Don Juan, hijo de Alfonso XIII y depositario de los derechos dinásticos de la Corona Española. Iniciaba así una vida al servicio de la institución.

Bodas de oro Juan Battenberg y María de las Mercedes

Posado por las bodas de oro Juan Battenberg y María de las Mercedes junto con sus hijos y nietos (Gtresonline). 

Los hijos Pilar, Margarita, Juan Carlos y Gonzalo animaron una vida familiar que les llevó, una vez terminada la II Guerra Mundial, a establecer su residencia en Estoril (Portugal), en la renombrada Villa Giralda. Había que estar cerca de España para velar por el restablecimiento de la Monarquía en los días en los que Franco mostraba sus claras desavenencias con el conde de Barcelona. La muerte trágica de su hijo Gonzalo, la lejanía de Juanito y las injerencias del General, marcaron un tiempo en el que no siempre reinó la armonía doméstica.

Bautizo Elena

Mercedes de Borbón y Orleans en el bautizo de la infanta Elena de Borbón en 1963 (Gtresonline).

En 1975, Juan Carlos era proclamado Rey. Dos años después, don Juan de Borbón y Battemberg -en una ceremonia en el palacio de la Zarzuela y en presencia de Doña María, ataviada con un floreado conjunto primaveral- se cuadraba ante su hijo. Ella nunca sería Reina. Pero la Monarquía se había restaurado. Desde entonces residieron en su chalet de Puerta de Hierro y continuaron sirviendo los intereses de España. Admiradora del gran Curro Romero y fanática del Real Betis Balompié, María de las Mercedes dejó su impronta en sus apariciones públicas y especialmente, en la boda sevillana de su nieta y ahijada, la Infanta doña Elena. Su muerte en Lanzarote a comienzos de enero del año 2000 dejaba una estampa de tristeza en la familia. Se iba la madre y la abuela: Doña María, nacida Infanta Española pero que nunca llegaría a reinar.