El triste adiós de la Guardia Civil a Marley, el perro que ayudó a buscar a Gabriel Cruz y a Laura Luelmo

Ayudó a resolver multitud de crímenes y, con solo cuatro años, ha fallecido a causa de un infarto

por Tu otro diario /


Marley era un perro 'estrella' de la Guardia Civil, que así lo ha calificado en la emotiva despedida que le ha dedicado en las redes sociales. De abundante pelaje (de ahí le venía el nombre, por el célebre cantante jamaicano de 'reggae'), ayudó a resolver multitud de crímenes y participó en algunos de los más mediáticos de los últimos tiempos: las búsquedas de Gabriel Cruz en Almería, Laura Luelmo en Huelva, Romina Celeste en Lanzarote, el concejal de Llanes o, más recientemente, Dana Leonte en Málaga. "Cuando un perro se muere no pierdes un amigo, ganas un ángel a tu lado", ha escrito la Benemérita en homenaje a él.

Marley

Marley ayudó a resolver numerosos crímenes (Guardia Civil).

Tenía solo 4 años, no era un perro mayor. Pero tenía una enfermedad congénita que sus cuidadores pensaban que había superado o que, al menos, no le impedía desarrollar su importante labor con normalidad. Pasaba sus revisiones e incluso se sometió a una operación porque su hígado no funcionaba bien y eso afectaba a su corazón, según ha contado 'Informativos Telecinco'. Pero últimamente estaba muy sano y nada hacía presagiar un deselance trágico y prematuro.

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Marley estaba especializado en la detección de restos biológicos y era uno de los mejores animales con los que cuenta el Instituto Armado para esa función. Fue aprendiz de Elton, otro can de excepcional olfato que se ha jubilado este año y que fue condecorado por su ejemplar labor. Su técnica era muy buena, era capaz de detectar ADN o sangre en escenarios limpiados a conciencia con lejía, sosa o aguarrás.

Marley

El perro Marley, trabajando en el escenario de un crimen (Captura de pantalla de Telecinco).

Su cuidador, Juanma, será uno de los que más sientan su ausencia a partir de ahora. Era el guía que lo adiestró, que viajaba con él para acudir a los distintos casos donde se requería su presencia y que lo acompañaba en largas jornadas de trabbajo que podían dilatarse hasta un día completo. Una dura pérdida para todos los que trabajaron con él.