Así funcionan las subastas de vehículos embargados con las que puedes ahorrar (y mucho)

Si necesitas comprar un coche y no te importa que sea de segunda mano, ten en cuenta que hay empresas privadas y públicas que subastan un amplio catálogo

por Elena S. Bartolomé. /


A la hora de comprar un coche hay que hacer cuentas, muchas cuentas, sobre todo cuando nuestro presupuesto es algo ajustado. En este caso, hay conductores que recurren a los modelos más asequibles, a las ofertas que hacen las propias marcas, a momentos puntuales de rebajas o vehículos de kilómetro cero o de segunda mano. Eso sí, hay más posibilidades que las ya mencionadas y una de ellas pasa por los coches embargados. Puede que al leer esto, la primera imagen que nos venga a la cabeza es la de un vehículo en dudosas condiciones. No tiene por qué ser así. En las subastas organizadas por organismos públicos y entidades privadas, la oferta de vehículos es amplia y podemos llegar a ahorrar un 35% respecto al valor del mercado.

Coche embargado

Las subastas de coches ofrecen precios muy competitivos (Gtres).


Cómo funcionan las subastas de coches embargados

El funcionamiento dependerá de quién organiza la subasta. En el caso de los bancos, suelen ser privadas, tienen como público a profesionales del sector y suelen ser coches embargados o en reserva de dominio. Si las abren al público en general, la información suele publicarse en las sucursales.

Cuando la subasta de los vehículos embargados está organizada por un organismo público, lo normal es que pidan un porcentaje del valor de tasación del coche, entre otros requisitos.

Ayuntamientos: las subastas, normalmente, son presenciales y hay que presentar el DNI. Por otro lado, para aceptar la puja hay que abonar el 20% del valor del vehículo.

Seguridad Social: organiza una subasta anual pública y antes de celebrarla, publica el catálogo de coches en su página web. Si queremos pujar por alguno de ellos, tenemos que presentar tres documentos en la Dirección Provincial para poder hacerlo: una fotocopia del DNI, la oferta y un cheque a nombre de la Tesorería General de Seguridad Social con el 25% de la tasación.

Juzgados: las subastas son presenciales u online, pero hay que registrarse en la web de la Administración de Justicia y abonar un depósito de consignación del 5% del valor del coche.

Hacienda: en este caso, las subastas son presenciales u online, siempre que tengamos firma electrónica. Igual que en otros casos, para aceptar la puja hay que pagar el 20% del coche.

Plan Nacional sobre Drogas: organiza varias subastas públicas, pero no tienen periodicidad fija. Como sucede con la Seguridad Social, hay que presentar varios impresos (disponibles en su página web), la cantidad propuesta y un 5% del valor del vehículo.

Coche embargado

Hay dos tipos de subastas: privadas y públicas (Gtres).


Quién subasta coches embargados

Como decíamos antes, las subastas pueden estar organizadas por empresas privadas (bancos) o por organismos públicos (ayuntamientos, juzgados, la Administración Tributaria, la Seguridad Social y el Gobierno a través del Plan Nacional sobre Drogas):

Bancos: son muchas entidades financieras las que sacan a subasta los coches de clientes que tienen algún tipo de impago. Lo cierto es que no es la vía más sencilla para comprar un vehículo embargado porque la práctica habitual es ofrecerlo a profesionales de la compraventa y a los propios trabajadores del banco.

Ayuntamientos y Seguridad Social: los coches embargados que tienen bajo custodia estos dos organismos suelen proceder de impagos de multas, impuestos municipales o de personas que tienen deudas con este servicio.

Coche embargado

Los coches, normalmente, suelen tener un estado de conservación aceptable (Gtres).


Juzgados: son vehículos incautados en procesos administrativos y penales. 

Hacienda: en este caso, los coches pueden haber sido embargados a personas que tienen deudas con la administración pública. También encontraremos vehículos importados de forma irregular.

Plan Nacional de Drogas: estos coches embargados, normalmente, son de gama alta, pero tienen algunos inconvenientes. Su procedencia, habitualmente, está en las investigaciones de narcotráfico. Por ello, suelen necesitar una buena reparación después de los registros que lleva a cabo la Guardia Civil o una buena puesta a punto porque han estado almacenados.