El juez Llarena dicta una nueva orden de detención y entrega contra Puigdemont

El magistrado ha cursado el dictamen horas después de que el Tribunal Supremo haya emitido la sentencia del 'procés'

por EFE /


El juez Pablo Llarena ha decidido cursar una orden europea de detención y entrega contra el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, huido en Bélgica, horas después de que el Supremo haya dictado la sentencia del 'procés' en la que condena a nueve acusados por sedición. Fuentes jurídicas han confirmado a EFE que el magistrado instructor de la causa en el alto tribunal ha activado el mecanismo para solicitar la entrega del expresident, al que Alemania rechazó extraditar por rebelión durante la instrucción del 'procés'.

Carles Puigdemont

Carles Puigdemont en una imagen de archivo (Cordon Press)

La sentencia de 493 páginas menciona en apenas 18 ocasiones a Puigdemont, siempre como referencia de declaraciones escuchadas en la vista oral, lo que ahonda más en su condición de principal ausente de este procedimiento judicial.

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La resolución del Supremo, que condena a penas de entre 9 y 13 años de prisión a los líderes del 'procés' que no huyeron, ofrece elementos solventes, a juicio de fuentes jurídicas consultadas por Efe, para que el juez instructor, Pablo Llarena, pudiera optar por cursar nuevas órdenes de detención y entrega de Puigdemont y otros seis procesados fugados: Toni Comín, Meritxell Serret, Lluís Puig (Bélgica) Clara Ponsatí (Escocia) y Marta Rovira (Suiza). Un escenario para el que el expresident ha dicho estar preparado.

La experiencia de Llarena con las euroórdenes no ha sido como él esperaba. Tras varios batacazos que pusieron en duda la colaboración y el compromiso de países vecinos, Llarena acabó por retirar todas las órdenes europeas de detención y esperar a ver cómo avanzaba el juicio contra los otros acusados.

Juicio por el procés

Los cargos del gobierno autonómico y los líderes de  las asociaciones independentistas, durante el juicio (EFE)

La mayor decepción vino de Alemania, cuando el tribunal regional de Schleswig-Holstein rechazó entregar a Puigdemont por rebelión y solo admitió por malversación, una línea roja para Llarena, que lo rechazó de plano. Tampoco tuvo éxito en Bélgica, que rechazó las euroórdenes contra varios exconsellers por un error de forma que el juez español nunca compartió. A la Justicia escocesa y a la suiza no les dio tiempo siquiera a pronunciarse.

Fue la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela quien cursó las primeras órdenes de detención contra los fugados, y lo hizo ante las sospechas de delito. Llarena fue el segundo; él ya vio indicios razonables. Y ahora, según precisan las fuentes consultadas, la sentencia da aún más elementos de solidez para volver a intentarlo.

Sigue siendo una incógnita cómo acogerán estas eventuales peticiones Bélgica, Escocia y Suiza, donde además de Rovira está la exdiputada de la CUP Anna Gabriel, procesada por desobediencia y a quien Llarena nunca reclamó internacionalmente.