Más allá del impuesto de matriculación y circulación: esto es todo lo que pagas por tu coche

Tener vehículo propio acarrea un pago constante de impuestos. Te contamos cuáles son

por Elena S. Bartolomé /


Pueden doler más o menos en nuestro bolsillo, pero los impuestos del coche son uno de esos gastos que no podemos evitar cuando somos propietarios. No solo nos enfrentamos a ellos en el momento de la compra, sino que nos van a acompañar a lo largo de los años. Y es que las tasas de un vehículo van más allá de la de matriculación y la de circulación. Divididos en directos e indirectos, estos son todos los impuestos asociados a tu coche.

Impuestos coche

En el impuesto de matriculación influyen las emisiones (Gtres).


Impuesto de matriculación

Es un impuesto que solo pagarás una vez y será, evidentemente, cuando compres el coche porque grava la matriculación. Hacienda fija los tramos de emisiones para determinar la cantidad final, pero está gestionado por cada Comunidad Autónoma y por ello, los precios pueden variar de una a otra. Además, ten en cuenta que los extras que hayas añadido pueden incrementar la cantidad.

La cifra depende de dos factores:

  • Las emisiones de CO2: determinarán el tipo a pagar. Si el vehículo es nuevo, la cantidad se calcula en función de la base imponible empleada para el IVA. Cuando sea usado, el importe se basará en su valor de mercado.
  • El tipo de coche: establece el importe sobre el que se van a pagar los impuestos. Esta cifra se extrae del valor del vehículo: la proporción que corresponda se pagará sobre el precio de compra y lo determinará la Ley de Calidad del Aire. Cuanto más contamine un coche, más alto será el impuesto de matriculación que hay que pagar. Estos son los tramos:
    • Emisiones menores o iguales a 120 g/km: 0%
    • Entre 120 y 160 g/km: 4,75%
    • Entre 160 y 200 g/km: 9,75%
    • Mayores de 200 g/km: 14,75%

Excepciones:

  • Coches matriculados a nombre de personas con una minusvalía igual o superior al 33% también están exentos de este desembolso.
  • Remolques, semirremolques y maquinaria para agricultura que tenga la Cartilla de Inspección Agrícola
  • Vehículos especiales como embarcaciones o aeronaves
  • Vehículos profesionales: taxis, los matriculados para el ejercicio de actividades de alquiler y los destinados a la enseñanza de conductores.
  • Por otro lado, si se trata de una autocaravana tendrá un descuento del 30% y las familias numerosas tendrán una rebaja del 50%.

Impuestos coche

Cada impuesto tiene sus propias excepciones (Gtres).


Impuesto de circulación

El Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), más conocido como impuesto de circulación, es un tributo que tenemos que pagar todos los propietarios de un coche cada año. Es general y está gestionado por los ayuntamientos. La ley que regula las Haciendas Locales determina la tarifa del impuesto, pero como se puede modificar a través de la Ley de Presupuestos Generales, cada consistorio ajusta las cantidades sin rebasar el límite máximo. Teniendo en cuenta esto, el importe final dependerá del tipo de coche:

  • En los turismos y tractores, se calcula en función de la potencia en caballos fiscales (CVF). Cuando los coches son nuevos, se paga lo que resta de año prorrateado en trimestres naturales incluyendo el de la compra. Si es de segunda mano, dependerá de cuando se haga la operación.
  • En los autobuses, en función de las plazas autorizadas
  • En los camiones, remolques y semirremolques depende de los kilos de carga útil
  • En las motocicletas y ciclomotores de menos de 50cc se tienen en cuenta los centímetros cúbicos

Además, igual que ocurre con el de Matriculación, la ley marca algunas excepciones.

IVA

A la hora de comprar un coche, evidentemente, pagaremos el IVA. Se aplica el de carácter general (21%) y también hay algunas excepciones como los vehículos del cuerpo diplomático o de las Fuerzas Armadas.

Casos especiales:

  • Los coches matriculados a nombre de una persona minusválida con un grado igual o superior al 33%, sólo pagarán el 4% del IVA.
  • Los autónomos y las empresas podrán aplicar el IVA que hayan pagado como soportado en siempre que afecte totalmente a la actividad económica; si no, sólo será el 50%.

Impuestos coche

Hay impuestos directos e indirectos (Gtres).


Impuesto de transmisiones patrimoniales

Solo afecta a los coches de segunda mano ya que se aplica sobre su compra. Debe pagarlo el comprador y la cantidad se calcula en función de unas tablas oficiales que establecen el valor del vehículo, tal y como establece el Real Decreto 1/1993. Funciona así:

  • El valor que se coge es el mayor entre el estipulado en la compraventa y el fijado por el Ministerio de Industria. 
  • A esa cantidad se le aplica un multiplicador en función de los años que tiene el coche. 
  • Esa cifra será la base imponible sobre la que se aplica el porcentaje del impuesto: entre un 4 y un 8% dependiendo de la edad del vehículo, de su potencia y de la comunidad autónoma.

IRPF

La Declaración de la Renta también tiene un hueco para los coches, pero no para todos. Solo habrá que incluirlo cuando un conductor vende su vehículo porque debe declarar la ganancia patrimonial en las rentas del ahorro. La cantidad será la diferencia entre el precio de compra y el de venta.

Eso sí, esto tiene un matiz porque lo normal es que el vendedor no obtenga ningún beneficio ya que los coches pierden su valor rápidamente. Al hilo de esto, no podrá imputarse una pérdida patrimonial debido a que esa pérdida está relacionada con el paso del tiempo.

Impuesto de patrimonio

Los coches son un bien y tienen que figurar en el Impuesto sobre el Patrimonio. Como sucede con el IRPF, no es un impuesto de carácter general y la mayoría de los contribuyentes están exentos. ¿La razón? Los requisitos necesarios: para tributar, el patrimonio que se tenga debe ser, como mínimo, de 700.000 euros excluyendo la vivienda habitual hasta los 300.000.

Impuestos del combustible

Es un tributo que afecta a los coches indirectamente: el que existe sobre los Hidrocarburos. Esta tasa tiene dos tipos de gravamen: uno estatal (formado, a su vez, por uno general y uno especial) y uno autonómico. Además, hay que sumar el 21% de IVA que se aplica al combustible.