'Mujeres en la Historia': Elvira Contreras, el trágico final de una de las doncellas del Río de la Plata

Tras infinitas dificultades, logró alcanzar Asunción junto a sus padres. Este es el relato de su azarosa aventura

por Daniel Arveras /


Seguro que recuerdan la historia de Mencía Calderón, aquella mujer intrépida que comandó una expedición hacia el Río de la Plata y el Paraguay a mediados del siglo XVI. Fue ella la que tomó las riendas al fallecer su esposo antes de partir y se encargó de muchos de los preparativos, en especial de seleccionar y convencer a unas cincuenta mujeres –algunas esposas de los conquistadores allí ya asentados y la mayoría doncellas en edad casadera- para que vencieran sus miedos y partieran hacia tan lejanas tierras al otro lado del océano para vivir allí el resto de sus días.

Doncellas de La Plata

Elvira Contreras, el trágico final de una de las doncellas del Río de la Plata.

Lo que hoy les contaré es la trágica historia, el sangriento final de una de aquellas doncellas que se embarcó con ilusión no exenta de temores hacia el Nuevo Mundo, Elvira Contreras. Ella fue una de las componentes de aquella caravana de mujeres que tomaron parte en tan azarosa aventura, sobreviviendo a una travesía oceánica repleta de infortunios y a una marcha por tierra agotadora plagada de peligros. Lo hizo junto a sus padres, Isabel Contreras y el capitán Francisco Becerra, y su hermana menor, Isabel.

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Elvira, tras superar infinitas dificultades –cautiverio a manos de los portugueses incluido- y pasar tiempo en la costa atlántica de Brasil, en San Francisco y en San Vicente, consiguió también alcanzar Asunción con una parte de la expedición que había partido de España seis años antes. Al frente de ella estaba Juan de Salazar, con quien se casaría luego su madre al enviudar de Becerra, y la protectora de todos, Mencía Calderón.

Al igual que Mencía Calderón logró dos buenos casamientos para sus hijas, formando familias importantes y contribuyendo a configurar lo que sería luego una élite criolla en dicha gobernación, Isabel Contreras también fraguó dos interesantes matrimonios para sus hijas Elvira e Isabel. Así, Elvira se desposó ya en San Vicente con Ruy Díaz de Melgarejo, veterano conquistador de los tiempos del gobernador Cabeza de Vaca, mientras que a su hija Isabel la unió con Juan de Garay, otro veterano de la milicia que sería el refundador de la ciudad de Buenos Aires en 1580.

Melgarejo

Una ilustración de Ruy Díaz de Melgarejo.

Elvira Contreras vivió varios años junto a su esposo, capitán siempre inmerso en arduas misiones de exploración y conquista en el Alto Paraná, en especial en la región del Guayrá. En aquella zona, el conquistador de origen sevillano fundaría la villa de Ciudad Real, donde viviría la pareja y tendría varios hijos, entre ellos el que sería vicario general del obispado de Asunción, fray Rodrigo Ortiz de Melgarejo.

En torno a 1568, un hecho violento y atroz sacudió aquél enclave ubicado a medio camino entre Asunción y el océano Atlántico. No conocemos todos los detalles de aquél trágico suceso pero si el fatal desenlace. Ruy Díaz de Melgarejo asesinó con su espada a su joven esposa Elvira Contreras y a su supuesto amante, el clérigo Juan Fernández Carrillo.

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Los celos enfermizos de Melgarejo ante la relación adúltera de su esposa hicieron que aquel hombre arremetiera con saña contra ellos. Fernández Carrillo había sido el confesor de las doncellas durante la expedición de Mencía de los Nidos y tenía por tanto una relación muy estrecha con todas ellas. Las fuentes apuntan a que Melgarejo los halló en su lecho tras regresar de una de sus expediciones, otras hablan de sospechas claras de un esposo que se sentía traicionado y al encontrarles juntos –quizás no en el lecho pero sí en actitud cercana y cómplice- les dio de estocadas a ambos hasta matarlos.

Ironías del destino, aquella joven Elvira, doncella al embarcar desde Sevilla apenas quince años antes, superviviente de mil peligros y casada con uno de los conquistadores veteranos de aquél territorio, encontraba la muerte a manos de su esposo en el Río de la Plata. Había surcado el océano y selvas impenetrables para formar una familia en aquél rincón del Nuevo Mundo y allí encontraría una trágica muerte bajo el acero de su enloquecido marido.

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El impacto de aquellos crímenes fue mayúsculo como podrán imaginarse… Ruy Díaz de Melgarejo huyó de Ciudad Real y vagó por otras latitudes varios años hasta que fue finalmente absuelto por el provisor fray Francisco González Paniagua. En aquellos tiempos, si un hombre encontraba a su esposa en flagrante adulterio tenía el derecho de defender su honor y matar a su mujer y su amante en el acto. Así lo entendió la justicia de entonces.

Isabel Contreras, madre de Elvira, se hizo cargo de sus nietos huérfanos de madre… y en cuanto a Melgarejo, vivió lagos años desempeñándose en nuevas misiones de conquista y gobernación por aquellas latitudes. Aunque la mayoría de las mujeres embarcadas con Mencía Calderón y que superaron las extremas dificultades de la expedición tuvieron mejor suerte en el Río de la Plata, he querido recordarles hoy el trágico destino que le esperaba a una de ellas, a Elvira Contreras, cruelmente asesinada por su celoso esposo...

Daniel Arveras es periodista y escritor. Su último libro es 'Conquistadores olvidados. Personajes y hechos de la epopeya de las Indias'.