Así es la nueva norma que regula los pagos y compras online

La Unión Europea ha lanzado una nueva directiva para hacer más seguros los pagos online entre consumidores y empresas

por Ismael Marinero Medina /


Según varios estudios y encuestas, los daños causados por el fraude con tarjetas de crédito cuestan alrededor de 1.300 millones de euros anuales en toda la Unión Europea. Este dato, y el contínuo crecimiento del comercio online, es uno de los que han provocado que el Parlamento Europeo aprobara una nueva legislación, la PSD2 (Payment Services Directive), que regula los pagos y compras online e incorpora una serie de novedades y mejoras de seguridad tanto para los comercios como para los consumidores.

Compras online

La directiva PSD2 aumenta la seguridad en los pagos online (Freepik).

Su implementación definitiva se produjo el 14 de septiembre, así que es posible que la próxima vez que entres en la web de tu banco o intentes pagar en una tienda online, el método de pago será algo distinto. La nueva directiva introduce requisitos más estrictos de seguridad para los pagos electrónicos y para la protección de los datos de los consumidores, con el fin de garantizar que todos los operadores del mercado respeten su intimidad.

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Hasta ahora, al reservar un viaje en línea o comprar un producto en Amazon, por ejemplo, podías pagar introduciendo únicamente el número de tu tarjeta de crédito y tu código de seguridad, visible en el reverso de la tarjeta, o a través de PayPal, introduciendo una contraseña. La novedad del PSD2 es que se necesita un segundo factor de seguridad para completar el pago, por lo que será mucho más difícil para los cibercriminales usar números de tarjetas de crédito robadas, contraseñas hackeadas u otras credenciales fraudulentas.

Los compradores tendrán que utilizar dos de estos tres factores para pagar:

-Algo que sabes: pin o contraseña

-Algo de tu propiedad: smartphone registrado, tarjeta bancaria (con número de seguridad)

-Algo personal: huellas dactilares, reconocimiento facial (a través de smartphones con este tipo de sensores biométricos)

Este proceso no es completamente nuevo, probablemente ya lo conozcas de las operaciones bancarias. Si quieres hacer una transferencia, necesitas el pin para conectarte (algo que sabes), más un código que se envía a tu smartphone (algo que tienes). Eso sí, la nueva norma sólo se aplica a los pagos que actualmente no cumplen con esos estándares de alta seguridad o que no superen los 30 euros.

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La nueva regulación también pretende aumentar los derechos de los consumidores en numerosos ámbitos. Entre ellos figura la reducción de la responsabilidad por pagos no autorizados y la introducción de un derecho de reembolso incondicional ("sin preguntas") para los recibos domiciliados. También se prohiben los recargos, es decir, cargos adicionales por pagos con tarjetas de crédito o débito, tanto en tiendas físicas como online.

Esto obliga a las empresas, grandes y pequeñas, a renovar sus pasarelas de pago online para hacerlas más seguras, pero también impone un paso intermedio más a la hora de pagar, lo que, según algunos expertos, reducirá de forma temporal el consumo online. Ahora les toca a las tiendas y comercios en línea elegir las opciones más fáciles de comprender y menos invasivas para los usuarios, como el código de acceso único enviado a través de un mensaje SMS, la autenticación basada en aplicaciones o las contraseñas de un solo uso que caducan con el tiempo.