Zero Latency: zombis, robots y realidad virtual de alta gama

El centro de realidad virtual presenta en Madrid su segunda generación de equipos, más ligeros y potentes

por Ismael Marinero Medina /


La realidad virtual lleva un tiempo con nosotros, incluso ha traspasado el umbral del hogar, con equipos cada vez más avanzados para disfrutar en casa de experiencias inmersivas a través de gafas y sensores diseñados para PC, Playstation 4, Nintendo Switch y móviles. El problema es que el área de juego sigue siendo bastante reducida, la mayoría de sistemas necesitan que haya cables de por medio y los juegos y aplicaciones suelen estar limitados a un único usuario. En los últimos años también han proliferado centros de ocio que ofrecen simuladores de alta gama, pero ninguno se parece a Zero Latency, que esta semana acaba de presentar su segunda generación de equipos más ligeros y potentes para que las partidas sean, si cabe, más inmersivas.

Zero Latency

Los jugadores van equipados con auriculares, gafas de realidad virtual, un arma y una mochila (Zero Latency).

Nos acercamos a su local en Madrid (tienen otro en Tarrasa y este año abrirán nuevos espacios en Barcelona y Zaragoza) para poner a prueba sus posibilidades y para que Celina Pereira, responsable de eventos de Zero Latency, nos cuente qué los diferencia de otros centros de realidad virtual. “Es una sala diáfana de más de 200 metros cuadrados, en la que cada jugador va equipado con unas gafas de realidad virtual, unos cascos, un arma hiperrealista y una mochila en la que va integrado el ordenador, para poder jugar libremente sin ningún tipo de cable. Esto es un paso más allá, es lo que llamamos realidad virtual social, porque está pensada para disfrutar en compañía de hasta otros siete jugadores”.

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Aquí no hay cabinas ni zonas restringidas, sino una inmensa sala que desaparece en cuanto nos ponemos las gafas y, guíados por un game master, nos enfrentamos a los peligros que acechan en la nave de Singularity, uno de los cinco juegos exclusivos diseñados por la matriz australiana de Zero Latency. Una Inteligencia Artificial ha tomado posesión de la nave y nuestra misión es encontrarla y destruirla, para lo que tendremos que enfrentarnos a robots, drones y torretas empeñados en acabar con nosotros. La cooperación entre los jugadores es clave y cierta agilidad para esquivar disparos y resguardarse de los enemigos, también.

Zero Latency

Singularity ofrece una experiencia inmersiva en una nave espacial (Zero Latency).

Los momentos más curiosos, aparte del fragor de la batalla y el contínuo disparar y recargar el arma para mantenerse con vida, suceden cuando en el juego aparecen pasillos en pendiente o estrechas pasarelas. Ahí es donde se produce una leve sensación de vértigo, aunque sepas a ciencia cierta que si te levantas las gafas no correrás el más mínimo peligro, no puedes evitar andar de puntillas y que se te encoja el estómago.

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Además de Singularity, en Zero Latency cuentan con dos juegos de zombies (Outbreak Origins y Zombie Survival), Engineerium, el único que se juega sin armas y en el que hay que resolver puzles para poder avanzar, y, el más reciente, Sol Raiders. “Es el primero que es jugador contra jugador, todos los demás son cooperativos. Era algo que nos pedían mucho, venir con amigos para hacer dos equipos y luchar unos contra otros”, explica Celina Pereira. Es también el intento de Zero Latency por irrumpir en los eSports con una disciplina que aúne por primera vez la habilidad necesaria para jugar a los videojuegos y la exigencia física.

Zero Latency

Zero Latency ofrece la posibilidad de hasta 8 jugadores simultáneos (Zero Latency).

El otro gran mercado que están abriendo este tipo de centros es el de los eventos de empresa y las actividades de team building. “Las empresas ven que es un producto totalmente diferente. Sus trabajadores vienen a divertirse pero, además, los juegos permiten ver muy claramente los diferentes roles que toma cada uno, quién lidera el equipo, cómo se comunican entre ellos… También tenemos una sala privada arriba y contamos con servicio de catering, para que la experiencia sea lo más completa posible”, concluye Pereira.