El sector financiero teme los efectos económicos de un 'brexit' sin acuerdo

El país afronta una posible sacudida económica en un momento en el que se encuentra al borde de la recesión, tras haber registrado una contracción del PIB del 0,2 por ciento en el segundo trimestre

por EFE /


El "brexit" sin acuerdo que el Gobierno británico parece determinado a ejecutar el 31 de octubre amenaza con dificultar las operaciones financieras entre ambos lados del canal de la Mancha, disparar la inflación en el Reino Unido y desplomar el valor de la libra esterlina. El sector financiero, que representa el 6,9% de la economía británica -132.000 millones de libras o 144.000 millones de euros-, es uno de los que prevé adentrarse en un terreno incierto en caso de una salida no negociada de la Unión Europea (UE).

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Manifestante en contra del 'brexit' en Londres. (EFE)

"Algunos servicios financieros británicos transfronterizos se verán afectados", se limita a constatar la hoja de ruta del Gobierno británico para un "brexit" duro, filtrada esta semana a la prensa. Instituciones y firmas del sector han advertido con más detalle de los riesgos que afrontan. Uno de los más acuciantes, según la Asociación de Mercados Financieros en Europa (AFME, en inglés), será el cambio de modelo operacional el 1 de noviembre, el día después de que el Reino Unido haya abandonado el bloque comunitario.

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Si se produce una salida abrupta, no entrará en vigor el periodo de transición de dos años que habían diseñado Londres y Bruselas, por lo que los mercados deberán adaptar sus sistemas a la nueva realidad sobre la marcha, durante un viernes laborable en el Reino Unido, aunque festivo en algunas plazas europeas.

Tras ese primer escollo, el Reino Unido deberá negociar el acceso que tendrá en el futuro a los clientes de la UE, un marco regulador que quedará en el limbo con un "brexit" sin acuerdo. Tanto Londres como Bruselas se han comprometido a aplicar permisos provisionales para que continúe el acceso a servicios financieros clave, pero esas concesiones solo están previstas para un periodo corto.

El temor a perder el acceso al mercado único ha llevado a las firmas británicas a invertir 1.300 millones de libras (1.420 millones de euros) en costes de recolocación en países comunitarios, asesoramiento legal y provisiones de contingencia, según datos de la consultora EY. Otros 2.600 millones de libras (2.840 millones de euros) se han dedicado a inyectar capital en las nuevas sedes fuera del Reino Unido.