Trucos para combatir el calor en tu coche este verano

La temperatura más adecuada y más segura para viajar es de 22 grados y además de encender el aire acondicionado, hay algunos trucos que te ayudarán a conseguirla

por Elena S. Bartolomé /


El calor hace que aumente el riesgo de sufrir un accidente. No en vano, según un informe de Hella (proveedor integral de la industria del automóvil), a 27 grados las posibilidades de tener un incidente son del 11% y a 32 grados el porcentaje sube hasta el 22%. Evidentemente, alcanzar la temperatura adecuada dentro del coche es básico no sólo para el confort, también para la seguridad de los viajeros. El nivel recomendado es de 22 grados, pero ¿cómo conseguirlo cuando la ciudad se ha convertido en un horno?

Coche calor

La temperatura más adecuada y también la más segura para viajar es de 22 grados (Gtres).


La respuesta parece sencilla: con el aire acondicionado o con el climatizador. Correcto, pero también hay algunos trucos y rutinas que pueden ayudarnos a lograr esos 22 grados sin aumentar la exigencia del equipamiento de nuestro coche.

Un mantenimiento continuado

Aunque el aire acondicionado es algo que usamos, sobre todo, en los meses estivales, no está de más ponerlo en marcha el resto del año: 10 minutos cada 2 semanas será suficiente para que el mantenimiento de algo tan específico sea el correcto. Además, cuando llegue el verano tendremos que echar un vistazo a todo aquello que está relacionado con el aire acondicionado y con el climatizador como los filtros, la carga de gas o las salidas de aire, entre otros.

Antes del viaje

Al mantenimiento continuado, es recomendable añadir algunos gestos previos a nuestro viaje. Uno de ellos consiste en abrir todas las ventanillas para ventilar el coche y disipar el calor acumulado. Si esto no es suficiente, siempre podemos bajar una sola y abrir y cerrar la puerta del lado opuesto cinco veces. El efecto de presión-depresión consigue que el aire caliente salga por la puerta y se sustituya por el nuevo que entra por la ventanilla. Si aún queda algo de aire por renovar, se puede poner en marcha el modo de recirculación durante 5 minutos más o menos. De esta forma mejora el funcionamiento y alargamos su vida útil.

Coche calor

Las ventanillas son grandes aliadas para bajar la temperatura interior (Gtres).


Durante el viaje

Cuando arranquemos el coche para dar comienzo a nuestra próxima aventura, es aconsejable seguir con las ventanillas bajadas durante los primeros kilómetros para rematar la ventilación y, después, encender el aire acondicionado o el climatizador. Tras esto, lo adecuado es hacer que circule el aire interior en primer lugar para, después, pasar al interior. Además, cuando consigamos la temperatura óptima, lo más cómodo es automatizarla. Finalmente, no podemos olvidar que las salidas de aire no deben apuntar al conductor o a los viajeros, el aire debe llegar de forma indirecta.

Después del viaje

En el momento de aparcar el coche hay una situación ideal: estacionar bajo techo. Cuando exista la oportunidad de aparcar en una zona privada, dejar una rendija de las ventanillas abierta ayuda a que la temperatura del interior no se dispare.

Obviamente, esto no siempre es posible así que lo más recomendable es buscar la sombra de los edificios y de los árboles teniendo en cuenta el movimiento que dibuja el sol… y otros elementos que pueden perjudicar al coche como, por ejemplo, el desprendimiento de resina. Por otro lado, siempre es una buena opción utilizar un parasol ya que con él la temperatura puede llegar a ser 11 grados inferior que si no lo usamos.

Coche calor

Utilizar un parasol hará que la temperatura sea 11 grados inferior (Gtres).


Trucos caseros: nunca están de más

Hay algunos consejos que no tienen mucho que ver con la parte más técnica o con los gestos que podemos tener en cuenta a la hora de viajar, pero que nunca están de más:

  • Poner un paño húmedo en el respiradero central para conseguir una sensación térmica más fresca.
  • Conducir con la cabeza mojada ya que según desaparece la humedad, se reduce la temperatura corporal.

La gran pregunta: ¿influye el color del coche?

Sobre el color de la carrocería y su relación con el calor que se acumula dentro del coche se ha debatido largo y tendido… y lo cierto es que no afecta. El Laboratorio de Energía Solar de la Universidad de Wisconsin Madison comprobó que los coches se calientan por el efecto invernadero: las superficies del interior absorben la luz solar y se refleja de vuelta al aire en forma de calor. Esta radiación no puede salir hacia fuera y por ello, la temperatura interior se incrementa frente al exterior. 
Lo que sí puede condicionar la cantidad de calor acumulado es el color del interior de la tapicería, del salpicadero o de las molduras, entre otros. La razón es simple: las superficies oscuras absorben más energía solar que las claras.