Instagram y Twitter implantan reglas contra el ciberacoso y los discursos que fomentan el odio

Las redes sociales incorporan novedades para acabar con los comentarios ofensivos y la intolerancia religiosa

por Ismael Marinero Medina /


Las redes sociales han cambiado la forma en la que nos relacionamos, tanto con nuestro entorno más próximo como con los millones de perfiles que pueblan Facebook, Instagram o Twitter. Y no todo es positivo, ya que muchos usuarios aprovechan el anonimato y la distancia física para acosar, intimidar, insultar o fomentar el odio contra determinados colectivos. Las compañías tecnológicas tienen que mejorar en la moderación de contenidos y en la gestión de este tipo de incumplimientos de sus propias reglas, porque la libertad de expresión es un derecho fundamental pero hay quien se ha acostumbrado a traspasar sus límites con demasiada frecuencia.

Restrict

Instagram ha empezado a probar la función Restringir, para acabar con el acoso online (Instagram).

En las últimas semanas, Instagram ha movido ficha, invitando a los usuarios a pensárselo dos veces antes de publicar comentarios desagradables o negativos gracias a una nueva herramienta que utiliza Inteligencia Artificial para identificarlos. Una vez detectado el mensaje conflictivo, pregunta al usuario si está seguro de que desea publicarlo. Es decir, no impide que la gente escriba y comparta comentarios, pero sí da la oportunidad de borrarlos y rectificar.

Según un comunicado de la compañía, los resultados de las primeras pruebas son positivos, ya que "anima a algunas personas a borrar sus comentarios y compartir algo menos dañino una vez que han tenido la oportunidad de reflexionar". De momento solo estará disponible para los usuarios de habla inglesa, pero es cuestión de tiempo que se aplique al resto de instagramers.

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La otra característica anti-bullying que la plataforma va a empezar a testear se llama Restringir y permitirá a los usuarios controlar los comentarios que se ven en su perfil. Al "restringir" a alguien, podrás elegir si quieres que sus comentarios sean visibles para los demás o no. Además, los usuarios que hayas restringido no podrán ver cuándo estás activo en Instagram o cuándo has leído sus mensajes directos.

La compañía, propiedad de Facebook, acaba de poner en marcha otra iniciativa que puede cambiar por completo la experiencia: eliminará el contador público de likes para "quitar presión a los usuarios" y "que la gente se concentre en compartir las cosas que quiere", según Mia Garlick, directora de Facebook en Australia y Nueva Zelanda. De momento está en fase de prueba por tiempo indefinido en siete países (Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Italia, Japón, Brasil y Canadá) y, mientras esté activa, solo la persona que comparte un post verá el número total de 'me gusta' que recibe.

Por su parte, Twitter también asegura tomarse en serio la lucha contra el ciberacoso y los tuits que fomentan el odio. Recientemente, ha anunciado una expansión de sus políticas en torno al contenido que "deshumaniza a otros en función de su religión". De esta manera, la red social eliminará automáticamente aquellos tuits que denigren a grupos religiosos y sean reportados por algún usuario.

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Es algo que ya estaba presente en las condiciones y términos de servicio, al igual que ocurría con los tuits xenófobos o racistas, pero Twitter quiere reforzar sus normas estableciendo un estándar más claro, justo y coherente frente a este tipo de contenido. No es su única medida reciente. En junio la compañía anunció en su blog que añadiría etiquetas de advertencia en los tuits de políticos y empleados públicos que no cumplan sus reglas con el fin de "proteger la salud de la conversación pública". Los usuarios 'normales' están sujetos a una disciplina más estricta, que incluye la eliminación potencial de sus cuentas en tales situaciones. Su intención pasa por limitar el alcance de los contenidos ofensivos, preservando al mismo tiempo el derecho de los usuarios a acceder a las declaraciones de los líderes políticos.

La nueva política fue puesta a prueba en cuestión de días y no salió muy bien parada. Ante la publicación de un polémico tuit por parte de Donald Trump, en el que exigía a varias congresistas demócratas que "volvieran" a sus países de origen (a pesar de que todas son estadounidenses), lo que dio lugar a acusaciones de racismo contra las mujeres negras. Según Twitter, ese contenido no incumple sus términos y condiciones de servicio, por sorprendente que pueda parecer.