'Reinas de España': Victoria del Pozzo, una reina en tiempos de revolución

Esposa de Amadeo I de Saboya, no estuvo mucho tiempo en España, donde tuvo una vida complicada

por Cristina Barreiro, Universidad CEU - San Pablo /


Estuvo en nuestro país apenas dos años, pero entre 1870 y 1872, Victoria del Pozzo della Cisterna fue Reina de España. Casi desconocida por la falta de consolidación política del reinado de su marido, supo ganarse el respeto de la clase política y, sobre todo, de la España desfavorecida. Esposa de Amadeo I de Saboya, llegó a alumbrar en Madrid a un Infante de España. Nacida en París, de ascendencia aristocrática belga, con exquisita formación, vastísima cultura y dominio de más de seis idiomas, Victoria contrajo matrimonio en 1867 con Amadeo, Duque de Aosta, hijo de Víctor Manuel, Rey del Piamonte y primer monarca de la Italia unificada. Tenía 18 años.

Victoria del Pozzo

Victoria del Pozzo, junto a Amadeo I, su esposo (Cordon Press).

Eran los días de los nacionalismos y las revoluciones en Europa, cuando en España 'La Gloriosa' al grito de "abajo los Borbones" terminaba con Isabel II y su familia en el exilio. Razones de oportunidad política, conveniencia internacional y el especial empeño del General Juan Prim, hicieron que su esposo se convirtiera, por azares del destino, en Rey de España. Desembarcó en Valencia a finales de 1870, para comenzar un breve reinado marcado por las divisiones políticas, una nueva contienda carlista y la Guerra de Cuba. Su esposa no le acompañaba: estaba convaleciente de su segundo parto. Amadeo I de Saboya, juró la Constitución de 1869 y se comprometió a ser un Rey democrático en una España, que, por vez primera en su historia, reconocía el sufragio universal.

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María Victoria pisó por primera vez suelo español en marzo 1871, acompañada por sus hijos, Manuel Filiberto y Víctor Manuel. Meses después, nacía en el Palacio Real de Madrid el tercero de sus vástagos: el Infante Luis Amadeo de Saboya. Su vida en España no fue fácil. Aun con mejor prensa que su esposo –hablaba un correcto castellano-, sufrió varios atentados (el más conocido el ocurrido en la calle Arenal ante la Iglesia de San Ginés) y, sobre todo, el desprecio de los aristócratas rabiosamente alfonsinos. Especialmente sonado fue el episodio organizado por la Duquesa de Sesto –la princesa de origen ruso Sofía Troubetzkoy, casada en segundas nupcias con el marqués de Alcañices- quien la humilló públicamente al hacerla pasear con lirios y en mantilla por el madrileño Paseo de Recoletos con cocineros, cocheros y floristas como únicos acompañantes de travesía.

Victoria del Pozzo

El Asilo para Lavanderas de Madrid, el día de su inauguración (Wikimedia Commons).

María Victoria tuvo incluso problemas para encontrar quien aceptase ser su 'camarera mayor', privilegio y distinción de entre las damas de la Corte (rehusó la Duquesa de la Torre y aceptó la condesa de Espoz y Mina). El Rey Amadeo tampoco ayudó a facilitar su estancia en España, enfrascado como estaba en sus negocios con Dragonetti (su consejero y amigo personal), los amoríos con Adelita de Larra -hija del malogrado Fígaro- y los problemas derivados de su difícil gestión de Gobierno.  El embate de la Prensa, el látigo satírico de Felipe Ducázcal y la 'Partida de la Porra', la acción de Manuel Ruiz Zorrilla y la aparición del republicanismo, contribuyeron aún más a debilitar su posición en la Corte.

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Pero Victoria del Pozzo supo ganarse el respeto de la España humilde, lastrada por la escasez propia de ese tiempo. Tuvo un destacado papel en la lucha contra la pobreza en España. Mujer de comportamiento discreto, fomentó la educación, financió comedores sociales y ayudó a las cigarreras, quienes en esos días eran uno de los exponentes desfavorecidos de la vida obrera femenina. Hablamos de trabajos mal pagados, insalubres, muestra de una realidad socioeconómica insuficiente. Animadora de numerosas instituciones sociales e iniciativas de carácter cultural, Victoria del Pozzo fue la impulsora de la primera "cadena de guarderías" de nuestro país.

Victoria del Pozzo

Victoria falleció pronto, a los 29 años, en San Remo (Wikimedia Commons).

Impresionada por la miseria y falta de atención que recibían los hijos de las lavanderas de la orilla del río Manzanares (agachadas, encorvadas y de rodillas soportando las inclemencias del tiempo), volcó sus esfuerzos en la creación de centros de acogida para que estos niños pudieran recibir una primera instrucción educativa y asistencial. Fomentó también el primer 'Asilo para Lavanderas' en una iniciativa que se extendió a Barcelona, Alicante y Tarragona y que siguió financiando de su bolsillo, ya desde el exilio, a través de su amiga y colaboradora, la escritora Concepción Arenal.

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Salió de España vía Portugal en 1872. Pocos fueron los que acudieron a despedirles. Entre ellos estaba la viuda de Prim. Falleció en San Remo víctima de la tuberculosis. Era joven. Tenía 29 años. En España, tras el fracaso de la Primera República, reinaba ya Alfonso XII. Los restos de Victoria del Pozzo descansan en la Basílica de Superga, en Turín. A su muerte, Amadeo de Saboya contrajo un segundo matrimonio con su sobrina María Leticia Bonaparte.