Donald Trump avisa a Irán de que juega con fuego al violar el pacto nuclear de 2015

El mandatario reaccionó así tras conocer que la República Islámica ha superado el límite de la reserva de 300 kilogramos de uranio enriquecido (un tipo de material que puede ser usado para fabricar bombas atómicas) establecido en el acuerdo

por EFE /


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avisó este lunes a Irán que "juega con fuego" al haber violado el pacto nuclear de 2015 tras superar el límite de uranio enriquecido, un tipo de material que puede ser usado para fabricar bombas atómicas. "Ellos saben lo que están haciendo, saben con lo que están jugando y creo que ellos están jugando con fuego", manifestó Trump en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca. El mandatario reaccionó así a la decisión de Teherán de superar el límite de 300 kilogramos de uranio enriquecido establecido en el acuerdo nuclear de 2015 suscrito entre Irán, Alemania, China, EE.UU., Francia, el Reino Unido y Rusia con la participación de la Unión Europea (UE).

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (EFE).

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (EFE). 

El Gobierno de Trump, quien ordenó la salida de Washington del pacto hace un año, también aseguró que "Estados Unidos y sus aliados nunca permitirán que Irán desarrolle armas nucleares" y anunció que continuará con su campaña de "máxima presión", según un comunicado de la Casa Blanca.

El pacto de 2015 permitía a Irán tener hasta 300 kilos de hexafluoruro (UF6) de uranio enriquecido al 3,67 %, un nivel en el que solo puede ser empleado para aplicaciones civiles, y, a cambio, establecía el levantamiento de sanciones si Teherán cumplía con ese y otros requisitos.

Después de respetar esos compromisos durante cuatro años, el ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, anunció que su país había incumplido uno de los puntos del pacto en respuesta a la actitud de Washington, que ha vuelto a imponer sanciones sobre todos los sectores de la economía persa, incluido el petrolero.

De esa forma, Teherán materializaba el ultimátum que dio en mayo al resto de firmantes del pacto, especialmente a los europeos, al amenazar con comenzar a incumplirlo poco a poco si no se le garantizaban ayudas que compensaran las sanciones estadounidenses.

Frente a esa posición, Washington también quiso enviar un mensaje velado a sus socios europeos y volvió a urgir a la comunidad internacional a actuar frente a las "actividades malignas" de Irán. En concreto, el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, instó al resto de naciones a imponer inmediatamente una prohibición que impida a Irán enriquecer uranio y sirva para poner fin a sus aspiraciones nucleares.

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Pompeo se dirigía de manera indirecta a la Unión Europea, que de momento se ha resistido a las peticiones de otros países, como Israel, que reclaman sanciones para Irán por violar el pacto. A pesar de que la reacción se ha limitado a la retórica, Washington podría endurecer su respuesta en los próximos días.

La semana pasada, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, adelantó en una conferencia de prensa que EEUU pronto impondrá sanciones a Zarif, un hecho significativo dada la relevancia de ese funcionario en los esfuerzos de varios países europeos por salvar el acuerdo nuclear de 2015.

Por otro lado, Washington también podría convocar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU; pero corre el riesgo de que eso dé argumentos a los aliados de Irán, especialmente a Rusia y China, ya que la violación iraní es muy limitada. Irán ha excedido solo por 2,2 kilos el límite fijado por el pacto nuclear, en lo que supone más un símbolo que una gran amenaza.

La tensión entre Washington y Teherán ha aumentado desde que EEUU se retirara el año pasado del acuerdo nuclear; pero ha alcanzado nuevas cotas desde abril, cuando Trump no renovó las exenciones a la compra de petróleo iraní. A ello se han sumado el aumento de la presencia militar estadounidense en Oriente Medio, el saboteo de cuatro petroleros en un puerto emiratí y el derribo de un dron estadounidense en el golfo Pérsico.