La discreta vida del millonario dueño de Asos, al descubierto tras la trágica pérdida de tres de sus hijos

Anders Holch Povlsen, su mujer, Anne Storm Pedersen, y la única hija superviviente, Astrid, se ven obligados a superar la desgracia sin el refugio del anonimato

por Tu otro diario /


A pesar de ser la persona más rica de Dinamarca y una de las mayores fortunas de Europa, Anders Holch Povlsen pasaba casi siempre desapercibido. Tanto él como su mujer, Anne Storm Pedersen, llevaban una vida discreta. Sin ruido, sin ostentaciones, sin participar de la algarabía de la vida social. La trágica pérdida de tres de sus hijos, Alma, Agnes y Alfred, en los atentados de Sri Lanka no solo les ha dejado una profunda herida, un dolor que él mismo describió como "incomprensible", sino que ha cambiado su forma de vida convirtiéndolos en personajes públicos. El propio Anders Holch Povlsen ofreció un discurso el pasado 26 de abril en un acto de homenaje a las víctimas. "Lo superaremos juntos", dijo.

Anders Holch Povlen (Getty Images). 

Anders Holch Povlsen no era muy conocido antes de la tragedia, a pesar de ser la mayor fortuna de Dinamarca (Getty Images). 

La fortuna de Anders Holch Povlsen, de 46 años, se calcula en unos 6.300 millones de euros, lo que le sitúa en el puesto 252 de la lista Forbes de hombres más ricos del mundo, pero todo partió de un modesto negocio familiar: solo tenía tres años cuando sus padres abrieron su primera tienda de ropa en la ciudad de Brande. Las cuentas fueron bien, pero fue con la incorporación de un joven Anders, licenciado en Administración de Empresas, cuando la empresa familiar comenzó a internacionalizarse. Hoy aquel primer escaparate se ha convertido en Bestseller, uno de los mayores distribuidores de moda del mundo, que está detrás de marcas como Vero Moda, Only o Jack&Jones. Y, por supuesto, la pujante plataforma de moda por Internet Asos.

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Negocio y vida personal se expandieron a la par. Y es que fue en sus oficinas donde conoció a su mujer, Anne, quien entró como directora de ventas de la compañía y con quien decidió formar una familia y vivir en un castillo neoclásico, en Aarhus, la segunda ciudad danesa. Ambos son grandes aficionados a los castillos y, de hecho, su poca actividad pública ha estado relacionada con este interés. En Reino Unido, donde Holch Povlsen es el mayor inversor en las Tierras Altas de Escocia, su proyección pública es mayor debido a su intención declarada de comprar, recuperar, y restaurar todos los castillos que pueda. También por su protagonismo en la defensa del medio ambiente en la zona. Quería que fuera un legado para sus hijos. 

Anders Holch Povlsen y su mujer, Anne Storm Pedersen (Getty Images).

Anders Holch Povlsen y su mujer, Anne Storm Pedersen (Getty Images).

Quitando su residencia, llevaban una vida equiparable a la cualquier otra familia danesa acomodada. Sus cuatro hijos, Alma, Agnes, Astrid y Alfred, acudían al colegio público de la ciudad porque, según explicó su padre en una entrevista a la televisión, lo consideraba lo mejor para una generación que "ha de saberse manejar con gente de todo el mundo y perteneciente a muy diversos ámbitos sociales". Eso sí, siempre han sido muy protectores con sus hijos, de quienes era difícil encontrar imágenes hasta los trágicos hechos que acabaron con la vida de tres de ellos. Según cuenta 'El País', esta actitud protectora tiene que ver con varios hechos traumáticos en su historia familiar: en la década de los 90 su abuelo sufrió una extorsión durante años. Además, él mismo se sentía amenazado: en 2003 confundieron con él a un ciudadano danés en India que fue secuestrado. De acuerdo con Soren Jakobsen, un experto en dinastías industriales danesas, se protejen "casi más que la familia real"

Hijos fallecidos dueño ASOS (Getty Images)

Los tres ataúdes fueron cubiertos de hortensias de colores (Getty Images). 

Precisamente la familia real se volcó en el último adiós a Alma, Agnes y Alfred para arropar tanto al matrimonio como a la única hija superviviente, Astrid, quien lanzó globos de colores en memoria de sus hermanos. Los tres niños fallecidos fueron despedidos en tres pequeños ataúdes blancos cubiertos de hortensias de distintos colores. Durante el servicio religioso se pudo ver a Mary de Dinamarca consolando a la princesa Isabella. También los Holch Povlsen lloraban desconsolados y se abrazaban durante la tristísima ceremonia. Los daneses de a pie han querido manifestar su apoyo a la familia. En Aarhus, donde los niños fallecidos eran conocidos y en el colegio se ha pedido la ayuda de psicólogos, se convocó una marcha en la que los vecinos acudieron con antorchas hasta las puertas de la casa familiar. El matrimonio salió, agradecido, y permaneció con ellos durante unos minutos, todos visiblemente afectados.