El holograma, la nueva estrella de la música en directo

De Tupac Shakur a Maria Callas o Roy Orbison, el creciente mercado de 'resucitar' a los músicos en formato holograma sigue al alza

por Ismael Marinero /


Los hologramas siempre han estado asociados al futuro. Hasta hace poco nos parecía cosa de ciencia ficción pero, según parece, el futuro ya está aquí. La imagen holográfica, más allá de los mensajes que Leia guardaba en R2D2 en La Guerra de las Galaxias, es una realidad que lleva ya unos años con nosotros. En los últimos tiempos, varias empresas intentan hacer avanzar una tecnología que permite ofrecer experiencias cada vez más realistas. Una de sus aplicaciones más celebradas consiste en "resucitar" a estrellas de la música que, gracias a los hologramas, protagonizan conciertos y giras por todo el mundo, merced a un sistema de imágenes proyectadas con láser. Lo más habitual es utilizar grabaciones de voz inéditas, mientras el rostro del artista en cuestión se recrea a través de imágenes generadas por ordenador. Para el resto del cuerpo, se suele grabar a un actor o actriz con un físico similar que imita los movimientos del cantante original.  

Holograma-Maria-Callas

El último en sumarse a esta tendencia al alza ha sido el guitarrista Frank Zappa, referencia ineludible del rock y el jazz más vanguardista de los años 70, fallecido en 1993 a causa de un cáncer. Promovida por su familia, la gira The Bizarre World of Frank Zappa pasará a lo largo de 2019 por nueve ciudades estadounidenses, además de Reino Unido, Bélgica y Holanda. "Como artista, futurista y entusiasta de los hologramas, Frank rompió frontera tras frontera sin ningún miedo", ha declarado su hijo Ahmet Zappa. "En honor a su espíritu indomable, estamos a punto de hacerlo de nuevo, 25 años después de su fallecimiento".

Desde que en 2012 un holograma del rapero Tupac Shakur apareciera en el festival de Coachella, la tecnología ha ido mejorando y abaratándose gracias sobre todo a las aportaciones de Digital Domain, Eyeilussion y BASE Hologram, las tres compañías que dominan un sector al alza. Tras Tupac, fue Michael Jackson quien "revivió" haciendo el moonwalker en los Billboard Music Awards de 2014, para pasmo de los asistentes. Desde entonces, los hologramas que han conseguido traspasar fronteras han sido los de Ronnie James Dio (cantante de Black Sabbath), Roy Orbison y Maria Callas. La imagen en directo de la gran diva del bel canto, acompañada por 50 músicos de la Royal Philarmonic Orchestra, causó cuando menos sorpresa entre los aficionados a la ópera.

Holograma-Michael-Jackson

Todo apunta a que no serán los últimos: Abba lleva años planeando una reunión virtual, finalmente pospuesta por causas técnicas. La gira holográfica de Roy Orbison, programada a finales de este año, incluirá a otra gran estrella de los años 50 como Buddy Holly. Por el momento, los seguidores de Amy Winehouse tendrán que esperar: la esperada gira virtual de la cantante soul ha sido aplazada, tras encontrarse con "algunos desafíos y sensibilidades únicas" en el camino para "recordar a Amy Winehouse y su legado de la manera más festiva y respetuosa posible", en palabras de Brian Becker, fundador y CEO de BASE Hologram.

Esta apuesta por las imágenes virtuales en 3D también tiene tirón entre artistas vivos y en activo, como Beyoncé, Kanye West o Gorillaz, que las utilizan para potenciar sus respectivos espectáculos. De hecho, no se descarta que en un futuro el verdadero concierto se celebre en un estadio concreto y se reproduzca por medios holográficos en directo en recintos de todo el mundo.

Mientras la tecnología evoluciona y la moda se extiende, ciertos dilemas éticos y morales siguen sin resolverse. ¿Hasta qué punto es legítimo seguir aprovechando la imagen de celebridades que no están vivas ni dieron su consentimiento? ¿Quién tiene el derecho de tomar ese tipo de decisiones y quién debe recibir las ganancias? ¿Es arte o es morbo?