Una nueva pista devuelve la esperanza a la familia de Déborah Fernández, asesinada hace 17 años

Un equipo de agentes de la Unidad Central de Homicidios se ha trasladado a Vigo y la familia reclama la reapertura judicial del caso

por Tu otro diario /


La familia de Déborah Fernández, la joven viguesa cuyo cuerpo fue hallado en una cuneta hace 17 años, se encuentra esperanzada: una nueva pista ha hecho que la Unidad Central de Homicidios de Madrid reactive la investigación del caso. Según ha confirmado su hermana, Rosa Fernández, al Programa de Ana Rosa, un grupo de agentes se ha desplazado a la ciudad para comprobar las nuevas pistas. Entre ellas, el testimonio de la última persona que la vio con vida y que la habría visto subirse a un coche. 

Déborah Facebook

Déborah Fernández desapareció cuando tenía 21 años  (Justicia para Déborah / Facebook).

Este relato casaría con la hipótesis que siempre ha mantenido la familia: que el responsable de la muerte de  Déborah es alguien de su entorno más cercano. Alguien que le habría inspirado la confianza suficiente como para subirse a su coche sin oponer resistencia. "Estamos muy orgullosos nuestro trabajo", explica Rosa. Y es que esta nueva pista es fruto del esfuerzo y el empeño de la familia, que ha protagonizado una intensa campaña en redes sociales para evitar que el caso de Déborah Fernández caiga en el olvido a pesar del tiempo transcurrido. 

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El principal objetivo de la familia en estos momentos es lograr la reapertura judicial del caso. Máxime cuando, según Rosa, "hay muchas contradicciones y cosas que no nos cuadran en el sumario". Desde el princpio, solo ha habido un único sospechoso que llamó a la joven la tarde de su desaparición en 2002, pero a pesar de haber sido interrogado en varias ocasiones, actualmente no se encuentra imputado. Desde la familia, confían en que la investigación policial arroje resultados: "Todo indica a que es alguien supercercano y de su entorno más próximo, cosa que me da miedo, saber que puede ser alguien tan cercano y que sigue estando en nuestro entorno". 

Déborah

La familia de Déborah nunca ha tirado la toalla (Justicia para Déborah / Facebook).

Déborah Ferández tenía 21 años cuando su cuerpo apareció sin vida en una cuneta de O Rosal (Pontevedra), a 40 kilómetros de Vigo, en mayo de 2002. Para entonces, su familia llevaba buscándola ya diez días. La joven había salido por la tarde a dar un paseo y coincidió con su prima, de la que se despidió en el puente de Lagares. Hasta ahora en ese punto se perdía la pista de la joven.

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La persona que depositó el cuerpo en la cuneta preparó todo un escenario para simular una agresión sexual: la depositó desnuda e introdujo semen en su cuerpo. Los investigadores creen que la joven estuvo conservada en frío durante los días previos. Así se confirmó en el informe forense, que señaló además que falleció el mismo día de su desaparición. A pesar de los años transcurridos desde el suceso, la familia no está dispuesta a tirar la toalla y, en una campaña reciente, han recabado más de 130.000 firmas para que se reabra la investigación. También se sumaron rostros conocidos como Sergio Pazos, Jon Kortajarena, Fonsi Nieto, Tania Llasera o Carlota Corredera, que han compartido la petición de Change.org con la etiqueta  #JusticiaparaDeborah.