La historia de Nuria Bravo, la primera mujer piloto de helicóptero militar en España

Su pasión es volar y su lema es que hay que luchar por aquello que cada persona desea. Esta madre de cuatro hijos fue toda una pionera en el Ejército

por Tu otro diario /


En 1994, Nuria Bravo, madrileña de 45 años, ingresó en el Ejército, donde rompió uno de los techos de cristal que impiden a muchas mujeres desarrollarse profesionalmente: se convirtió en la primera piloto de helicóptero militar de España, como miembro de la primera promoción de mujeres de la Academia General del Aire. Todo un hito que hasta entonces no había alcanzado nadie. Hoy, ya fuera de la vida militar, sigue pilotando, solo que el helicóptero que comanda pertenece a Salvamento Marítimo.

Nuria Bravo

Nuria Bravo tiene 45 años y es madre de cuatro hijos (Captura de pantalla de Telecinco).

Madre de cuatro hijos, confiesa que fue precisamente su maternidad lo que la convenció de dejar el Ejército. Cuando tuvo a su primer hijo, ella participaba de forma habitual en misiones en el extranjero. "Estar en el Ejército me obligaba a pasar muchas temporadas fuera de casa y mis preferencias habían cambiado, quería pasar el mayor tiempo posible con mis hijos", ha contado en declaraciones al diario asturiano 'El Comercio'.

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"Creo que hoy en día querer es poder. Efectivamente, en países como España cualquiera puede acceder a cualquier trabajo sea hombre o mujer y lo pueden hacer igual de bien o mejor", ha explicado Nuria, que, sin embargo, admite la sorpresa de las personas que rescatan del mar cuando ven que a los mandos del helicóptero va una mujer. "Somos todos igual a la hora de trabajar, tengo la suerte de que no noto nada diferente. Sí que es cierto que en rescates de marineros, un gremio donde la inmensa mayoría son hombres, aún se sorprenden cuando al subir al helicóptero ven que está pilotado por una mujer, pero después de la sorpresa inicial, se muestran muy agradecidos", apunta.

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También admite que, como en el caso de tantas familias, lo más difícil es la conciliación de la vida personal y laboral. Con cuatro hijos la clave es la organización "y no perder el humor", bromea. Sus casi 4.000 horas de vuelo la convierten en una profesional de lo más experimentada que solo tiene un consejo que dar: que ninguna mujer deje de perseguir su sueño y se dedique a lo que quiera ser en la vida.