La Fiscalía pide que citen como investigado al dueño de la finca donde murió Julen

Si el juez acepta la petición tendría que responder como imputado por un posible delito de homicidio imprudente

por EFE /


La Fiscalía malagueña ha solicitado que citen en calidad de investigado por un delito de homicidio imprudente a David Serrano, el dueño de la finca de Totalán (Málaga) donde está el pozo en el que cayó y murió el niño de 2 años Julen el pasado 13 de enero. Tras estudiar toda la documentación, atestados e informes, el Ministerio Público estima que "ya se pueden hacer varias hipótesis de los momentos previos de la fatal caída del pequeño y, por tanto, procede depurar, si es que las hubiere, las responsabilidades penales de las personas intervinientes".

Totalan EFE

Estado en el que ha quedado la finca tras las excavaciones practicadas para rescatar a Julen (EFE).

El fiscal ha pedido a la titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga que tome declaración como investigado al propietario de la finca, David Serrano Alcaide, por lo que ya se le puede admitir su personación en la causa como investigado, según han confirmado a Efe fuentes judiciales.

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El pasado 4 de febrero Serrano ofreció una rueda de prensa en la que dijo que no se perdonaría lo sucedido en la vida, si bien aseguró que el pocero dejó abierta la perforación y que él la tapó con dos planchas de hormigón entre las cuales se escurrió Julen. El empresario, Antonio Sánchez, contestó a estas declaraciones poco después: "Yo lo tapé en condiciones, hice las cosas bien"

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También tendrá que declarar el propio Antonio Sánchez, pero de momento en calidad de testigo, al igual que los padres de Julen, José Roselló y Victoria García, cuatro guardias civiles y los senderistas que llegaron al lugar a auxiliar a los padres del niño, entre otros.

Dueño Finca Serrano

David Serrano, el dueño de la finca, ofreció una rueda de prensa para explicar su versión (EFE)

El pequeño Julen cayó accidentalmente a un orificio de prospección para buscar agua el pasado 13 de enero, cuando se encontraba con sus padres en una comida familiar. Jugaba con otra niña de la misma edad, hija del dueño del terreno, cuando se deslizó por el agujero, que medía unos 25 centímetros de diámetro. Desde ese momento se activó un operativo sin precedentes para intentar llegar al niño, aunque finalmente los efectivos que participaron en el rescate, que trabajó día y noche, solo pudieron sacar del pozo el cuerpo sin vida de Julen.