El pocero responde al dueño de la finca en la que murió Julen: 'Yo hice las cosas bien'

David Serrano dijo ayer que Antonio Sánchez no tapó la boca del pozo cuando terminó su trabajo, algo que él contradice rotundamente

por Tu otro diario /


"Él puede decir misa". Así de rotundo ha respondido Antonio Sánchez, el pocero que hizo la perforación en la que cayó el pequeño Julen a las acusaciones lanzadas este martes por el dueño de la finca, David Serrano, que sostuvo ayer que este profesional abandonó su terrero tras hacer el pozo sin sellarlo. "Me dejó el boquete abierto", dijo Serrano. El profesional que hizo la prospección para buscar agua en la finca de Totalán lo ha negado tajantemente en declaraciones a Antena 3: "Yo lo tapé en condiciones, hice las cosas bien".

Pocero Julen

La finca donde murió Julen fue escenario de una enorme labor de ingeniería durante 13 días (Gtresonline).

El juzgado de instrucción número 9 de Málaga está investigando el caso y podría acusar de homicidio imprudente a los responsables del estado en el que se encontraba el pozo en el que cayó el niño el pasado 13 de enero. Ayer David Serrano contó que compró el terreno hace cuatro meses para plantar aguacates y mangos. Por eso necesitaba agua para regar y encargó la prospección al pocero. Según su relato: "Vino con su camión al campo, me hizo un boquete de más de 100 metros dejándome el boquete abierto".

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Entre lágrimas que obligaban a detener su discurso por momentos, Serrano sostuvo que días después de que el pocero terminase su trabajo pidió a un amigo ir a la finca para hacer un muro de contención y evitar desprendimientos de terreno. El muro de hormigón iba a ir justo sobre el agujero, aunque aún no lo habían hecho. Mientras tanto, David Serrano puso sobre el orificio dos bloques de hormigón entre los cuales, lamentó, "se escurrió" Julen. "No me lo perdonaré jamás", dijo el dueño de la finca entre lágrimas.

David Serrano pozo Julen

El dueño de la finca, en su comparecencia del martes, llorando (Captura de Cuatro).

El pocero ha contado que él selló el pozo como hace siempre y que hubo movimientos de tierra posteriores. Lo sabe, asegura, porque la tierra que él sacó cuando hizo la prospección era azulada debido a los materiales que componen el subsuelo del Cerro de la Corona y días después, cuando pasó por allí, comprobó que esa tierra azul ya no estaba. "Puede decir misa", insiste Antonio Sánchez, y continúa: "puede decir ahora lo que quiera. Ya está. Yo lo tapé en condiciones y después lo han modificado aquello y después lo han dejado como les ha dado la gana".

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El pequeño Julen Roselló cayó accidentalmente a un orificio de prospección para buscar agua el pasado 13 de enero, cuando se encontraba con sus padres pasando la jornada de domingo en la finca de David Serrano. Jugaba con otra niña de la misma edad, hija del dueño del terreno, cuando se deslizó por el agujero, que medía unos 25 centímetros de diámetro. Sus familiares lo escucharon llorar brevemente. Luego, silencio. Desde ese momento se activó un operativo sin precedentes para intentar llegar al niño, aunque finalmente los efectivos que participaron en el rescate, que trabajó día y noche, solo pudieron sacar del pozo el cuerpo sin vida de Julen. El caso ha causado una gran conmoción en España e incluso más allá de nuestras fronteras.