La declaración del dueño de la finca en la que falleció Julen contradice la versión del pocero

El juzgado de Málaga que lleva el caso tendrá que dilucidar qué ocurrió en realidad y depurar responsabilidades

por Tu otro diario /


El dueño de la finca en la que falleció el pequeño Julen al caer a 71 metros de profundidad en un pozo que se había abierto sin los permisos pertienentes asegura que él había tapado el agujero. Dice que lo hizo con dos piedras, dos grandes bloques de hormigón, y que el pocero nunca lo había sellado. Es parte de su declaración, que ya ha sido remitida al juzgado de Instrucción número 9 de Málaga y a la que ha tenido acceso el 'Diario Sur'. 

Finca Totalán Cordon Press

El dueño de la finca asegura que él tapó el agujero (Cordon Press)

Esta versión, que coincide con la del padre de Julen, contradice la ofrecida desde el principio por el pocero, que siempre ha asegurado que él había puesto encima una piedra de 15 kilos para tapar el peligroso agujero. Cuando realizó sus trabajos, el pasado 18 de diciembre, no estaba abierta la zanja, y asegura que también dejó toda la arena en torno al pozo, como si fuera un cráter.

RELACIONADO: El desgarrador relato de la madre de Julen: 'Dejé de escucharlo llorar y empecé a gritar, desesperada'

La Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil ha interrogado a todas las personas presentes el día del fatídico accidente. Habían quedado a partir de la una para pasar un día en familia y, según el propietario de la finca, él se ofreció para hacer la paella.

RELACIONADO: Las claves en la investigación judicial de la trágica muerte de Julen

de acuerdo con su relato en un momento dado oyó gritar "¡Julen!" y al asomarse vio que los bloques de hormigón que tapaban el pozo se habían desplazado. Inmediatamente subió al coche a su mujer y su hija, de la misma edad que Julen, y fue a pedir ayuda primero a una casa cercana y luego a la carretera. 

RELACIONADO: El guardia civil que sacó a Julen del pozo cuenta cómo fueron los últimos momentos del difícil rescate

Por su parte, Juan Roselló admite que el dueño de la finca les advirtió de la presencia del pozo; si bien les dijo que estaba tapado por dos bloques de hormigón. En su declaración aparece también la descripción del trágico momento del accidente. Según dijo, su prima y su mujer estaban al cuidado de los niños, pero la madre de Julen se fue a hacer una llamada al trabajo y le dejó a él a cargo. En un momento determinado, cuando estaba a 10 o 15 metros de su hijo echando unas ramas al fuego, le vio echar a correr y caer por el pozo. Asegura que le escuchó llorar como unos 30 segundos aproximadamente. Junto a la boca del pozo se encontraban los dos bloques de homigón a los que hacía alusión el dueño de al finca, cada uno a un lado dejando el agujero en medio. 

Padre Julen

Juan Roselló, el padre de Julen, durante unas declaraciones (EFE). 

El director general de la Guardia Civil, Félix Azón, ya adelantó durante un acto de homenaje en Málaga que la hipótesis es que la muerte de Julen fuera investigado como un caso de homicidio imprudente. En ese caso la investigación tendrá que dilucidar el grado de responsabilidad del dueño de la finca y del pocero responsable de haber horadado la montaña.