Lo que empezó siendo un reto en redes sociales se ha convertido en la original forma de vida de esta joven mexicana

Un vídeo viral en Facebook con más de 3,6 millones de visitas fue el comienzo de una vida sin desperdicios

por EFE, Tu Otro Diario /


Gaby Baeza es una joven mexicana que el próximo mayo cumplirá tres años sin generar basura. Durante este tiempo su vida ha cambiado radicalmente al adquirir conciencia por el medioambiente y, a partir de una serie de acciones cotidianas, logró deshacerse de muchas de las cadenas de la sociedad de consumo. Aunque no fue fácil, logró adaptarse poco a poco a este gran cambio en su vida, convirtiéndose en todo un ejemplo para el resto del mundo. En una charla con Efe, Gaby cuenta cómo, con pequeños trucos, ha logrado dar este gran cambio. Con su proyecto pretende desafiar a la sociedad para que deje se generar toneladas de basuras que acaban en los mares perjudicando la vida que hay en ellos.

Gaby Baeza

La mexicana es un ejemplo para todo el mundo (@proyectocerobasura/Instagram)

La licenciada en ciencias ambientales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien desde niña sintió interés por la protección ambiental, cuenta que el primer truco para lograr este reto es "estar muy consciente". "Eso es indispensable, que sepas lo que ocurre en los mares, dónde termina tu basura y todo el daño que le hace a los animales", asegura. Una vez conseguido esto, el primer paso que dieron ella y su familia, quienes residen en el sur de la Ciudad de México, fue cambiar su forma de consumo.

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Para lograrlo dejó de comprar cualquier alimento que viniera empaquetado y comenzó a frecuentar las secciones a granel del supermercado y los tradicionales mercados, metiendo sus alimentos en bolsas de tela o en recipientes, sin volver a usar bolsas de plástico. En su casa, no faltan las estanterías repletas de botes de vidrio a través de los que se pueden ver numerosos alimentos.

"Lo siguiente fue cambiar todo lo del aseo", su padre compraba jabón en bolsitas, así que cuando Gaby descubrió que hay tiendas en las que lo venden sin empaquetar, apuntó la dirección para no olvidarla nunca. El cepillo de dientes convencional también fue reemplazado por uno de bambú, acompañado de una pasta dental que la propia Gaby hizo a partir de bicarbonato de sodio y aceite de coco. "Al principio a mi familia no le gustaba pero poco a poco la fue aceptando", apunta entre risas.

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Seguidora del movimiento mundial Zero Waste (desperdicio cero), la joven mexicana dice que "también es mucho experimentar con el DIY (Do it yourself), hazlo tú mismo". ¿Y para limpiar la casa? Gaby y su familia lo tienen claro: vinagre y bicarbonato.

Para comer, ha cambiado lo desechable por lo reutilizable, optando por platos de un plástico más duradero que resiste a numerosos usos y lavados y que, según relata, se prestan entre familiares. La vida social también se modifica al llevar un estilo de vida amigable con el planeta. Gaby lleva su "kit de herramientas" a todas partes. "Incluye una botella de agua, mis cubiertos y un recipiente por cualquier necesidad que pueda surgir", indica. De este modo, cuando come en la calle -algo muy habitual en México- en lugar de tomar los cubiertos y desechables que dan en los puestos de comida, puede comer en su propio recipiente y utilizando cuchillo y tenedor hechos de bambú.

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Por último, Gaby reconoce que, además de todas estas técnicas, opta por el reciclaje cuando no queda otro remedio. "Lo ideal en general sería que el reciclaje disminuyera cada vez más, no que dependiéramos de una economía basada en el reciclaje, ya que requiere mucha energía", opina. Al respecto de la sociedad que promueve el consumo desmesurado de plástico, comenta que hace tiempo que dejó de esperar que el sistema vaya a producir algún tipo de cambio para aliviar la crisis ambiental que se está viviendo.

"Antes era muy idealista y pensaba que el cambio tenía que venir del sistema, pero ahora me doy cuenta de que el cambio tiene que venir de cada célula que está en el sistema", asevera. La mexicana se muestra "enamorada" de esta forma de vida y asegura que la practicará para siempre, pues, a su juicio, es el futuro del planeta, el cual está viviendo un cambio sistémico en las sociedades, que ya empiezan a ser conscientes de un problemática mundial que está acabando con los recursos naturales.