Dos significativos hallazgos cerca de donde apareció el cadáver de Laura Luelmo y en el cementerio de El Campillo

La Guardia Civil ha hallado una manta con restos biológicos de la joven cerca de donde la encontraron y una bolsa con sus efectos personales en el camposanto del municipio onubense

por Tu otro diario /


La Guardia Civil ha hallado una manta con restos de sangre de la joven zamorana Laura Luelmo en el punto kilométrico 167 de la N-435, cerca de Las Mimbreras, el paraje donde apareció su cuerpo sin vida el pasado lunes. Además, en el cementerio de El Campillo (Huelva) han encontrado una bolsa de plástico con las llaves del coche y del domicilio de la profesora, además de un monedero y enseres de higiene, según han confirmado fuentes de la investigación a la agencia Europa Press.

Investigación Laura Luelmo

La Guardia Civil está realizando una exhaustiva búsqueda en todo el término municipal (GTresonline).

Falta por hallar, no obstante, una pieza clave para la investigación: el teléfono móvil de Laura. En la tarde de ayer, el autor confeso de su muerte, Bernardo Montoya, fue conducido por los agentes desde la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva, donde permanece detenido, hasta su domicilio para estar presente en el registro y hacer una primera reconstrucción de los hechos.

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Durante el tiempo que duró esta diligencia, se vivieron momentos de tensión porque vecinos de la localidad de El Campillo rompieron el cordón policial y trataron de acercarse al detenido. Ante el problema de seguridad que se estaba generando, los agentes decidieron sacar del lugar a Bernardo Montoya. En el capó del coche de la Guardia Civil que lo conducía de nuevo a la Comandancia llegó a encaramarse un hombre y permaneció sobre él varios metros. Otro vecinos golpearon el vehículo mientras proferían insultos.

Investigación Laura Luelmo

La Guardia Civil desplegó un biombo para proteger las pesquisas de las miradas curiosas (EFE).

Laura Luelmo desapareció el pasado 12 de diciembre en El Campillo (Huelva), donde residía desde el día 4 porque había conseguido un puesto de interina en el instituto de la vecina localidad de Nerva. Según los resultados de la autopsia, murió por un golpe en la cabeza entre dos y tres días después de su desaparición y sufrió una agresión sexual. Ayer miércoles, el único detenido por su relación con los hechos, Bernardo Montoya, acabó confesando que él la mató. Era vecino de Laura y había salido de la cárcel hace algo más de dos meses tras haber cumplido una pena por robo con violencia. En 1997, fue condenado a 17 años de cárcel por matar a una anciana de 82 años en Cortegana (Huelva).