Los Obama, los Clinton, George Soros... Continúa la oleada de envíos de paquetes explosivos en EEUU

Ninguno de ellos ha explotado y no se han registrado heridos, pero se está generando preocupación entre la población

por Tu otro diario /


Un edificio no residencial del barrio neoyorquino de Tribeca es, por ahora, el último objetivo de la oleada de envíos de paquetes con artefactos explosivos que está teniendo lugar en los últimos días en Estados Unidos. Dos expresidentes demócratas, Barack Obama y Bill Clinton, figuran entre las personas que han recibido esos paquetes desde que este martes llegase el primero a la residencia del millonario inversor George Soros. Medios de comunicación como CNN en Nueva York también han recibido artefactos.

Bombas en Estados Unidos

Un experto en desactivación de explosivos en una zona acordonada por la Policía en Nueva York (Getty Images).

Los expresidentes Obama, que recibió el artefacto explosivo en su residencia de Washington, y Clinton, que lo hizo en su casa de Westchester (Nueva York) son por el momento las personalidades políticas de mayor nivel que han sido objetivos de esta oleada de envíos postales, que también han llegado a una congresista demócrata y a medios de comunicación. En un comunicado, el Servicio Secreto aseguró que ninguno de los expresidentes recibió los paquetes "ni corrieron el riesgo de recibirlos", ya que se interceptaron antes de que pudieran verse expuestos a este peligro. Ninguno de los artefactos ha explotado y no ha habido nadie herido.

El FBI corroboró posteriormente que todos los bultos sospechosos detectados incluían la dirección de la oficina en Florida de esta legisladora demócrata como remitente. En envío del paquete dirigido a la CNN, por su parte, provocó el desalojo de la sede por razones de seguridad y, en el estado de Florida, medios de comunicación locales revelaron que la oficina de la congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz en la localidad de Sunrise fue evacuada y que la policía investigó un paquete sospechoso.

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Cierta psicosis empieza a cundir, ya que también hubo una falsa alarma respecto a la Casa Blanca, algo que fue rápidamente desmentido por el Servicio Secreto. El Gobierno de Donald Trump ha condenado estos "intentos de ataques violentos" con artefactos explosivos dirigidos a la residencia de Bill y Hillary Clinton y de Barack y Michelle Obama, en Washington. "Estos actos terroríficos son despreciables y todos los responsables rendirán cuentas ante la ley. El Servicio Secreto de Estados Unidos y otras agencias de la ley están investigando y tomarán todas las acciones necesarias", dijo la portavoz presidencial Sarah Sanders en un comunicado. El propio Trump ha pedido hoy unidad al tiempo que ha rechazado estas amenazas.

"Tenemos que unirnos. Tenemos que unirnos y enviar el mensaje claro, rotundo, inconfundible de que los actos o amenazas de violencia política de cualquier tipo no tienen cabida en Estados Unidos", ha dicho Trump en una comparecencia pública en la Casa Blanca. Un emplazamiento que también hizo, en un acto electoral del Partido Demócrata en Miami, una de las afectadas, Hillary Clinton, que denunció que Estados Unidos vive "un tiempo de profundas divisiones" por lo que pidió a los ciudadanos hacer todo lo posible para "unir" al país.