El misterio sin resolver del 'niño pintor' de Málaga: tres décadas sin noticias de David Guerrero

Su familia va a organizar una exposición de su prolífica obra. Pese a su juventud, David, de 13 años, dejó más de 200 creaciones

por Tu otro diario /


La desaparición de David Guerrero está considerada por la Interpol como una de las más extremas y desconcertantes ocurridas en Europa. El chico, que tenía 13 años cuando fue visto por última vez el 6 de abril de 1987, salió de su casa a una academia donde iba a clases de pintura. Antes, quería pasar por una exposición en la que era el único niño que participaba. Eran los días previos a la Semana Santa. En los 150 metros que separan su casa de la parada del autobús, su rastro se desvaneció. Sin una sola pista. Como si se lo hubira tragado la tierra.

Niño pintor de Málaga

Su madre, Antonia Guevara, muestra una de sus obras (EFE).

La familia de David, considerado un niño prodigio con los pinceles, vive desde entonces una vida truncada por la tragedia. El talento innato del chico lo llevó a ser muy conocido en la ciudad. Buen estudiante, responsable y trabajador, su pasión era la pintura. Ni siquiera salía a jugar con otros niños a la calle, no por timidez, sino porque solo quería pintar. Tenía un don innato. El arte acaparaba su vida desde que se levantaba hasta que se acostaba: no había más que sus lienzos y sus pinceles.

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Tras su desaparición, se siguieron algunas pistas vagas que no condujeron a ningún sitio y ahora, 31 años después de aquel fatídico día, sus familiares están organizando una exposición en Málaga para rendirle homenaje, un año después de que solicitasen que se le declarara legalmente fallecido para poder desbloquear así la herencia del padre de familia, que murió en 2015. Su madre, Antonia, y sus hermanos, Jorge y Raúl, ven en la muestra una forma de rendir tributo al hermano desaparecido y al padre fallecido, pero también una forma de aliviar un sufrimiento de décadas. Una manera de exorcizar el dolor.

Niño pintor de Málaga

Este es el aspecto que tenía David cuando desapareció (EFE).

Pese al amplio conocimiento del caso y el gran interés suscitado, una faceta en la que se ha profundizado poco es en la obra de David, amplia pese a su corta edad, con más de 200 creaciones entre dibujos a lápiz, bolígrafo, carboncillo y pastel, además de pinturas al óleo. "Para David el arte era su manera natural de vivir. Lo hacía puramente por el placer que le proporcionaba", declara a Efe Raúl, el hermano menor, que resalta que alcanzó "niveles de seguridad y destreza técnica que resultan raros en estudiantes de arte adultos".

Siguió los pasos de David y en la actualidad es artista y profesor de Arte en la Universidad de las Artes de Londres. La obra de David es la de un ser autodidacta, de su tiempo, creativo y ecléctico, muy alejado de la imagen de pintor religioso que quedó en la conciencia colectiva por su famoso óleo del Cristo de la Buena Muerte, última creación y única que realizó por encargo. Raúl destaca, además de su buen hacer técnico, la "inventiva" y "expresividad" con que dotaba sus obras, que tiene que ver -afirma- con que para él no existía jerarquía de géneros o estilos.

Su perfil no era de artista profesional, solo en los dos últimos años antes de desaparecer fue a clase de pintura, la mayor parte con un primo de su madre, el conocido pintor José Guevara. Pero David pintaba mayormente en casa: "Se ponía en el suelo, con su hermano Raúl, porque la casa es pequeña, y allí echaban las horas", comenta Antonia. Ahora, aguardan a que el Ayuntamiento de Málaga cumpla su compromiso verbal de celebrar una exposición con las obras de David, muestra que no lo devolverá a su familia, que se consuela con que, aunque se desconozca su vida desde aquel 6 de abril de 1987, al menos quedará su arte.