Retiran la tutela de 11 de sus 30 hijos a un vecino de El Marchal (Granada)

La Junta de Andalucía considera que los menores se encuentran en situación de desamparo

por Europa Press, Tu Otro Diario /


Los Servicios Sociales de Andalucía han retirado a un vecino de Marchal (Granada) la tutela de 11 de sus 30 hijos tras determinar que se encuentran en desamparo y no están siendo atendidos de forma adecuada. La intervención se produjo durante la mañana del martes en este municipio de unos 400 habitantes con el apoyo de la Guardia Civil, que ha atendido el requerimiento de la Fiscalía y desplegó un dispositivo en la zona para dar protección a los trabajadores sociales que acudieron hasta allí para realizar su labor.

Guardia Civil

Un coche de la Guardia Civil (EFE/Archivo)

Este vecino de Marchal se dio a conocer hace unos años en televisión por tener 30 hijos y cuatro esposas y llegó a reconocer durante el reportaje que nunca había trabajado. La intervención, que avanza el diario 'Ideal', ha afectado según este medio a niños de entre 5 y 12 años que, según han contado miembros del colegio al que van los menores, "no faltaban nunca a clase"."Suelen venir vestidos a clase, pero sí es cierto que en bastantes ocasiones no llegan aseados adecuadamente. También les hemos visto a veces con comida ya pasada como pan duro, que ponían debajo del grifo para reblandecerlo".

RELACIONADO: Otras noticias sobre sucesos en 'Tu Otro Diario'

Aunque desde la Junta no se han ofrecido detalles de este caso concreto, el jefe del Servicio de Protección de Menores de la Junta en Granada, José Antonio Puerta, ha relatado a Europa Press que el Gobierno andaluz sólo actúa cuando hay acreditada "una situación de desamparo" y los informes con los que se cuentan evidencian que no se está "atendiendo adecuadamente" a los niños y en consecuencia "peligra su integridad".

En esos momentos se declara el desamparo, se produce la asunción de la tutela por parte de la Junta de Andalucía y la suspensión de la patria potestad, aunque este paso no es definitivo. La pretensión siempre es trabajar para intentar que se solvente la situación que ha provocado este desenlace y que los menores puedan volver a su ambiente familiar, en la línea de lo que marca la normativa y por estar considerado lo más adecuado para su desarrollo. Si finalmente no se consigue, se promueve el acogimiento dentro de la familia de los menores afectados; y si no es posible, en una familia ajena que sea considerada idónea por la Junta u otras alternativas.