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Stephen Hawking, la intensa vida personal de un genio de nuestro tiempo

Se casó dos veces y se divorció otras tantas. Tuvo tres hijos, Lucy, Robert y Tim. Su vida fue llevaba al cine en la película 'La teoría del todo', en la que él mismo colaboró

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Stephen Hawking en su boda con su primera mujer, Jane Wilde (Getty Images).

© GettyImages

Stephen Hawking nació el 8 de enero de 1942 en Oxford (Reino Unido). Hijo de un biólogo y una secretaria de laboratorio, su interés por la ciencia comenzó desde muy pronto. Su familia se mudó a St Albans, donde él fue un buen estudiante, aunque dicen que no demasiado brillante. Su primera pasión fueron las matemáticas. Se matriculó en Ciencias Naturales en el University College de Oxford y se especializó en Física. En la universidad, se integró en el equipo de remo para aliviar el tremendo aburrimiento que le provocaban las clases, según contaba él mismo.

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Tras graduarse en Oxford, cursó su doctorado en Física en el Trinity Hall de Cambridge. Fue en esa época, en 1962, cuando empezó a desarrollar los primeros síntomas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) una enfermedad neurodegenerativa que fue haciéndole perder el control de su cuerpo y acabó postrándole en una silla de ruedas. En la universidad conoció a la que se convertiría en su primera mujer, Jane Wilde, con la que se casó en 1964. No esperaron mucho porque los médicos le habían dado a Stephen Hawking tres o cuatro años de vida. Un pronóstico que luego se demostró a todas luces equivocado por suerte para la física y la investigación científica.

Su salud se fue deteriorando progresivamente pero también le dio una visión única del mundo, según admitía él mismo. Como no podía mover sus extremidades, entrenó su mente para ser capaz de visualizar problemas complejos y resolver complicadas ecuaciones sin necesidad de escribir. Algunos de sus colegas opinan que esa forma de pensar fue precisamente lo que le permitió alumbrar algunas de sus más revolucionarias teorías, como la del Bing Bang sobre el origen del Universo, sus trabajos sobre los agujeros negros o el fenómeno que lleva su nombre: la radiación de Hawking.

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Su segunda boda, en 1995, con la que era hasta entonces su enfermera, Elaine Mason (GTresonline). ©GTres

Tuvo tres hijos con su primera mujer, Lucy, Robert y Tim. Jane Wilde cuenta que en su matrimonio había cuatro 'socios': Stephen, ella misma, la enfermedad y la física. En sus memorias, su mujer escribió que el genio vivía obsesionado con la disciplina científica hasta el punto que se convirtió en el centro de su vida. Y poco a poco, también empezó a convivir con la posibilidad cierta de una muerte inminente, porque no es habitual que los enfermos de ELA sobrevivan tantos años. Jane aparcó su carrera para ocuparse de él y de sus hijos. Cuenta que le costó muchísimo convencer a Stephen para que usara una silla de ruedas, porque ella no podía encargarse de los niños, muy pequeños, mientras le ayudaba a caminar recostado en ella solo con la ayuda de un bastón.

En 1985 una neumonía acaba dejándole como secuela la pérdida de la voz, pero Hawking no se dio por vencido. Al principio solo podía comunicarse moviendo las cejas, pero después sus amigos le enseñaron a usar un sintentizador de voz que permitió que hablase con el característico tono que todos conocen. Con el paso de los años, se le ofreció la posibilidad de usar un sistema perfeccionado, más parecido a una voz humana y él lo rechazó porque reconocía aquella voz 'metálica' como suya.

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Con su hija Lucy, la mayor de los tres hijos que tuvo con Jane Wilde (Getty Images). ©GettyImages

En 1988 publica su celebérrima obra 'Breve historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros', que se convirtió en un 'best seller' del que se vendieron más de 9 millones de ejemplares. Se convirtió en toda una celebridad y siguió publicando libros que le convirtieron, además de un científico respetado y respaldado por un brillante trabajo, en un gran divulgador de las teorías físicas más avanzadas. En 1989 recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

En 1991, después de 25 años de matrimonio con Jane Wilde, Stephen Hawking se divorcia de Jane y en 1995 se casa con su enfermera, Elaine Mason, una relación que el propio científico definía como "apasionada y tempestuosa". Su segunda unión dura 11 años y se rompió debido a la presión que su enfermedad infringía a su matrimonio, aunque la hija mayor de Hawking, Lucy, llegó a denunciar que no trataba bien a su padre.

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En 2005, estuvo en Oviedo con motivo del 25 aniversario de los Premios Príncipe de Asturias (Getty Images). ©GettyImages

En 2009, al cumplir los 67 años, se jubiló como profesor de la Universidad de Cambrigde siguiendo las reglas que rigen esta institución. En esos momentos, ya no podía usar su mano para mover la silla de ruedas y se comunicaba moviendo los músculos de la cara, con los que controlaba el sintetizador de voz. Siguió vinculado a la universidad ejerciendo otras funciones.

Su vida fue llevada al cine en el año 2014 con la película 'La teoría del todo', interpretada por Eddie Redmayne, que se hizo con el Oscar por su interpretación del genio de la Física. En la cinta, tanto su primera mujer, Jane Wilde, como él mismo colaboran con el equipo de producción y Hawking se mostró muy satisfecho con el resultado.

La relación de Hawking con su primera mujer era hasta la fecha de su muerte "excelente". Según contó ella en una entrevista concedida a RTVE: "Voy a su casa cada dos semanas para ver cómo está, para poder contar a mis hijos si hay algo que no anda bien y mantener el contacto con él. Lo que me gusta es que envejecemos de una manera civilizada y hay cierta alegría, cierta satisfacción en ese estado. No me hubiera gustado vivir en lucha con Stephen. La vida es demasiado corta para seguir peleando".

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Aunque era un hombre sin creencias religiosas, ha visitado al Papa Francisco y a su antecedor, Benedicto XVI (Cordon Press). ©GettyImages