El Acuario de Zaragoza acoge el nacimiento de mil ejemplares de piraña roja en cautividad

Se trata de la primera vez que se reproduce en cautividad en España

por Europa Press /


El acuario fluvial de Zaragoza, el más grande de Europa, cuenta con más de mil nuevos ejemplares de Piraña Roja (Pygocentrus nattereri), una especie propia de las aguas amazónicas y que se caracteriza por su gran voracidad y agresividad. Asimismo, se trata de tipo de pez que vive en cardúmenes de cientos, y hasta miles de individuos, y se alimenta de casi cualquier animal que encuentra dentro del río Amazonas. En este sentido, desde el Acuario de Zaragoza han informado de que hay casos descritos de cardúmenes que se han llegado a comer hasta mamíferos del tamaño de una vaca, en poco más de un minuto.

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Imagen de alevines de piraña roja (Europa Press)

La cría de esta especie en acuarios es un hecho absolutamente extraordinario. De hecho, en Europa no hay mucha información y en España nunca había sido reproducida en cautividad. Y es que las parejas construyen un rudimentario nido sobre un sustrato arenoso, y luego efectúan la puesta de los huevos, unos 2.000-3.000 por cada hembra grávida. A partir de ese momento únicamente el macho vigila y protege a su descendencia, hasta el momento de la eclosión de los mismos. No obstante, durante el periodo anterior a la puesta de huevos, el resto de congéneres puede llegar a devorar a la madre para alimentarse de sus huevos aún no liberados.

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Al nacer, las larvas miden poco más de 2 milímetros y, a partir del 3-4 día, una vez reabsorbido el saco vitelino, comienzan a alimentarse. Su crecimiento es muy rápido y, a las 3 semanas aproximadamente, se metamorfosean y pasan a ser réplicas exactas de sus padres en miniatura. En la actualidad, en las instalaciones de cuarentena del Acuario de Zaragoza, viven unos mil individuos de aproximadamente 1 centímetro de longitud, que son alimentadas por el equipo de Biología del acuario, entre 3-4 veces al día para evitar que, debido a su voracidad, las más grandes depreden y se coman a las más pequeñas.

Desde el acuario fluvial han confiado en que estos juveniles crezcan de forma sana y saludable para que en un futuro puedan entrar a formar parte de la colección zoológica del Acuario de Zaragoza. De la misma manera, algunos de los ejemplares serán enviados a instituciones amigas, para que, de esta forma, puedan seguir formando parte del proyecto educativo y expositivo de dichas instituciones.