Los funcionarios de las prisiones madrileñas sufrieron más de 400 agresiones en los últimos 6 años

Las cárceles madrileñas más peligrosas fueron las de Estremera y la de Soto del Real que registraron, respectivamente, 132 y 113 agresiones en este periodo

por Europa Press /


Los funcionarios de las cárceles madrileñas han sufrido un total de 408 agresiones, desde 2011 hasta finales de 2017, según los datos facilitados por el Gobierno de España en respuesta a una pregunta escrita por varios diputados socialistas en el Congreso de los Diputados. Concretamente, en estos más de 6 años no ha habido que lamentar ningún fallecido pero sí que se ha registrado una agresión muy grave, en la cárcel de Valdemoro; y 10 agresiones graves, 6 de ellas en Soto del Real, una en Valdemoro, dos en la prisión de Navalcarnero y otra en Aranjuez. Entre los datos también se recoge que hubo 149 agresiones leves a empleados de prisiones y 240 ataques sin lesiones.

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Imagen de la cárcel de Soto del Real de Madrid (Europa Press)

Las cárceles madrileñas más peligrosas fueron las de Estremera (132 agresiones en este periodo) y Soto del Real (113). A gran distancia le siguen las de Navalcarnero (62), Valdemoro (32), Aranjuez (29), Alcalá-Meco (25), Madrid I Mujeres (13), Centro de Inserción Social Victoria Kent (1) y Centro de Inserción Social de Alcalá de Henares (1).

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Asimismo, los datos evidencian que las prisiones más peligrosas son también las más pobladas. En esta línea, a 1 de octubre de 2017, la de Estremera tiene 1.180 celdas y Soto del Real, 1.179. Sin embargo, una de las más pacíficas, Aranjuez, tiene 1.072. Mientras, Valdemoro cuenta con 937; Navalcarnero, con 866; Alcalá-Meco, con 640; la prisión de mujeres de Alcalá, con 455; y los centros de inserción social Victoria Kent, Navalcarnero y Alcalá con 176, 200 y 204 celdas, respectivamente.

MENOS FUNCIONARIOS Y MÁS MAYORES

Por otro lado, entre 2012 y 2017, se han jubilado 173 funcionarios de prisiones de todas las escalas (Directiva, Intervención, Sanitaria, Burocrática y Vigilancia) y, por el contrario, sólo se han incorporado 35. Los que mayores bajas sufrieron fueron los penales de Navalcarnero (57), Alcalá-Meco (37) y Mujeres (36). En cuanto al personal laboral, se han jubilado 22 empleados, aunque el Gobierno destaca que en la cárcel de mujeres y en los centros de inserción social de Navalcarnero y Alcalá no se han producido jubilaciones en los últimos cinco años. Ninguno de estos puestos ha sido cubierto en el resto de los centros.

De este modo, casi todas las cárceles han perdido empleados. Así, en la de Mujeres han pasado de 241 efectivos en 2012 a 218 en 2017; en Alcalá-Meco, de 365 a 334; en Valdemoro, de 430 a 416; en Navalcarnero, de 394 a 368; en Soto, de 503 a 502; en Aranjuez, de 434 a 413; en Estremera, de 472 a 452; en el centro Victoria Kent, de 124 a 102; en el centro de inserción de Alcalá, de 65 a 31; y en el de Navalcarnero, de 52 a 58 funcionarios en este periodo.

Por otro lado, el promedio de edad de los trabajadores públicos de las cárceles de Mujeres, Alcalá-Meco y Valdemoro es de 39 años; el de Navalcarnero, de 50; el de Soto se mantiene en 47; el de Aranjuez, en 44 y el de Estremera, la cárcel de más reciente inauguración, en 42 años. Por su parte, el promedio de edad del centro de inserción Social Victoria Kent es de 51 años y en los otros dos centros de inserción es de 47.