El desgarrador testimonio de la familia que acogió al autor de la masacre de Florida cuando murió su madre

Hace un año, Nikolas Cruz quedó huérfano y los Snead, padres de un amigo suyo, le dieron un hogar. Ahora han descubierto horrorizados que cobijaron sin saberlo 'a un monstruo'

por Tu otro diario /


Kimberly y James Snead han roto su silencio tras el trágico tiroteo que el pasado miércoles causó 17 muertos en un instituto en Parkland (Florida). Ellos son padres de un adolescente amigo de Nikolas Cruz, el autor de la masacre, y cuando su madre falleció hace unos meses decidieron acoger al joven y darle un nuevo hogar. "Teníamos a este monstruo viviendo bajo nuestro techo y no lo sabíamos", ha declarado, rota de dolor, Kimberly Snead al 'South Florida Sun Sentinel', donde ha explicado que sabían que era algo solitario, que parecía deprimido y que su carácter era 'raro'. Desde el pasado miércoles, pero una sola idea atormenta a los Snead: no vieron señales claras de que algo así podía pasar.

Nikolas Cruz fue detenido tras el tiroteo (GTresonline).

Nikolas Cruz fue detenido tras el tiroteo (GTresonline).

La madre de Nikolas Cruz, de 19 años, falleció en noviembre. Los Snead lo acogieron, lo apuntaron a clases para adultos y lo ayudaron a encontrar un trabajo en una tienda. "Él era muy inocente, no era tonto, solo inocente", ha contado James Snead, el padre de la familia. Tuvieron que enseñarle tareas básicas, desde cómo cocinar hasta usar el microondas o hacer la colada. Nada les hizo sospechar que algo así podía pasar, como tampoco el FBI recibió señales de alerta, pese a que Nikolas Cruz exhibía sus armas y exponía mensajes amenazantes en sus redes sociales.

RELACIONADO: La estrategia de Nikolas Cruz, autor del tiroteo en Florida, para evitar la pena capital

Los Snead permitieron a Nikolas llevar sus armas a su casa, pero aseguran que le hicieron comprar una caja de seguridad. James guardó la llave y pensó que solo él tenía una. Además, le dijeron que debía pedirles permiso para abrirla y para coger algún arma. "Creemos que Nikolas se guardó una copia de la llave de la caja de seguridad", han contado ahora los padres de acogida del autor de la masacre, que iba a heredar 800.000 dólares (644.000 euros), la mayor parte cuando cumpliera los 22 años.

RELACIONADO: La madre una víctima del tiroteo de Florida hace un conmovedor llamamiento al presidente Trump

La última vez que vieron a Nikolas fue cuando ya estaba detenido. Se cruzaron con él en la oficina del sheriff, iba esposado. Kimberly se abalanzó contra él, muy enfadada, y mientras su marido la sujetaba, le gritó: "¿En serio, Nik? ¿En serio?". "Él dijo que lo sentía. Se disculpó. Parecía perdido, totalmente perdido", ha relatado James Snead al diario. "Y esa fue la última vez que lo vimos".

RELACIONADO: Todas las noticias sobre este triste suceso que ha conmocionado a Estados Unidos

Antes, esa misma mañana, él les había dicho que no pensaba ir a la escuela porque era San Valentín. Más tarde, según el relato de la familia, Nikolas Cruz había escrito mensajes de texto al hijo adolescente, su amigo, preguntándole en qué clase estaba, no se sabe con qué propósito, si para evitarla en su espiral de terror o para todo lo contrario. Sea como fuere, el caso es que el adolescente escapó sano y salvo de los disparos de su amigo en el instituto Stoneman Douglas.