Una chica de 17 años y un entrenador que murió por salvar a sus alumnos, entre las vidas truncadas por el tiroteo

El entrenador, que era muy querido por sus alumnos, estaba casado y tenía una niña pequeña; el padre de la chica, por su parte, confiesa tener el corazón roto por su trágica pérdida

por Tu Otro Diario /


"Mi corazón está roto. Ayer, Jennifer Bloom Guttenberg y yo perdimos a nuestra niña a un tiroteo violento en su escuela". Con estas desgarradoras palabras se despide de Jaime, de tan solo 17 años, su padre, Fred Gutterberg. Este miércoles él y su esposa experimentaron la mayor de sus angustias. Sus dos hijos estaban en el interior cuando se produjo el tiroteo en el instituto Marjory Stoneman Douglas de Parkland, en Florida, y no sabían nada de ninguno de ellos.

Jaime Guttenberg y Aaron Feis

Jaime Guttenberg, de 17 años, y Aaron Feis, padre de una niña, son dos de las primeras víctimas mortales del tiroteo de Florida identificadas (Facebook/Aaron Feis/Jaime Guttenberg)


Por fin Jesse, el mayor, llegó a casa y sintieron algo de alivio, pero seguían sin saber nada de Jaime. La buscaron a través de las redes sociales, pidiendo información a quien pudiera saber algo de ella. Las malas noticias no tardaron en llegar: la adolescente se encontraba entre las víctimas mortales. "Estoy roto mientras escribo esto e intento averiguar cómo mi familia va a pasar" este trance. Confesaba el desolado padre en Facebook, al tiempo que agradecía las llamadas y mensajes de apoyo.

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Un entrenador de fútbol del insituto fue uno de los primeros fallecidos en ser identificado. Aaron Feis se lanzó ante el asesino para ejercer de escudo humano ante sus alumnos. Se desconoce si logró salvar alguna vida, pero sí se sabe que "murió como un héroe" por al menos intentarlo, tal y como ha publicado en su perfil de Twitter su equipo de fútbol: "Siempre estará en nuestros corazones y recuerdos", aseguraban desde el club.

Feis, casado y padre de una niña pequeña, era también guardia de seguridad del instituto y se tomaba muy en serio su trabajo. En cuanto comenzaron los disparos y recibió el aviso, corrió para proteger a los chicos. Era muy querido por los estudiantes del Marjory Stoneman Douglas High School, que alaban su gran sentido del humor y aseguran que "era un gran tipo". Así lo asegura uno de ellos, Gage Gaynor, en declaraciones al periódico 'SunSentinel': "Todos le queremos. Es una pena que se fuera así. Siempre lo dio todo para hacernos mejores. Definitivamente aprendí mucho de él".

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Otro compañero de Feis, el también entrenador deportivo y profesor Chris Hixon, de 49 años, es otro de los asesinados. Puede que se refiriera a él Girao, otra alumna del instituto que fue testigo directo de la masacre, en su relato a 'USA Today': "Mi profesor está muerto, yo lo vi. Fue horrible. Estaba tan asustada... no sabía qué hacer", comentaba la joven aún con el miedo en el cuerpo.

Algunos de los supervivientes cuentan cómo su profesora, Melissa Falkowski, les salvó la vida al obligarlos a encerrarse rápidamente en el armario nada más escuchar los disparos. Falkowski ya había salido de la clase porque lo primero que oyó fue la alarma, pero en cuanto se dio cuenta de que se trataba de un tiroteo, regresó corriendo para dar las instrucciones precisas a sus chicos. Algo parecido le ocurrió a la profesora riojana Patricia Rivas, que se refugió junto a sus alumnos en un armario de su despacho para evitar que el autor del tiroteo los descubriera.

Max Charles, de primer curso y, por tanto, de unos 14 años, creyó "que podría morir", según recoge la web de Univisión. Una vez que pasó el peligro y pudo salir de clase, vio la masacre que Nikolas Cruz, el presunto autor del tiroteo, había dejado en su colegio. Max confiesa que sintió un gran alivio cuando por fin pudo abrazar a su madre.