Cambian de cárcel a la guardia urbana acusada de matar a su novio por desequilibrar al resto de reclusas

La directora de la prisión de de Wad-Ras ha asegurado que su llegada a prisión el pasado mes de octubre generó un 'desequilibrio emocional importante' al resto de internas

por Europa Press /


La agente de la Guardia Urbana de Barcelona Rosa P., en prisión preventiva por presuntamente matar a su novio y abandonarlo calcinado cerca del pantano de Foix (Barcelona), ha sido trasladada de cárcel después de supuestamente hablar con varias reclusas para encontrar un sicario que matara a su exmarido.

Guardia Urbana

Cambian de cárcel a la guardia urbana acusada de matar a su novio por desequilibrar al resto de reclusas

Fuentes penitenciarias han confirmado a Europa Press que actualmente Rosa P. está recluida en el módulo de mujeres del centro Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), adonde fue trasladada en noviembre desde Wad-Ras, en Barcelona, su primer destino carcelario, donde ingresó en mayo.

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Según publica este viernes 'La Vanguardia', la directora de Wad-Ras explicó a los Mossos d'Esquadra en octubre que la llegada de Rosa P. generó un "desequilibrio emocional importante", ya que creaba vínculos intensos con otras internas pero que duraban poco tiempo, y cuando se rompían, se creaba un alto nivel de hostilidad entre ellas. El citado diario detalla que la directora del centro aseguró en dicha declaración que las internas describen a Rosa P. como "manipuladora, mentirosa, simuladora de un estado de ánimo depresivo para reclamar la atención de los profesionales".

Rosa P., además del primer crimen, está siendo investigada por el Juzgado de Instrucción 2 de El Vendrell (Tarragona) por planear el homicidio de su exmarido, intentando contactar desde prisión con un sicario, porque según ella impedía que sus dos hijas vieran a los abuelos maternos, y para ello pidió ayuda a varias internas de la cárcel de Wad Ras.

El Juzgado de El Vendrell ha investigado una denuncia contra Rosa P. por provocación para la comisión de homicidio o asesinato, y posteriormente se ha inhibido a los juzgados de Barcelona porque los presuntos hechos ocurrieron en la prisión de Wad Ras. La agente aseguraba en voz alta que odiaba a su exmarido y que quería matarle, y llegó a preguntar a varias reclusas cómo conseguir un sicario, al que estaba dispuesta a pagar 30.000 euros.

Una interna avisó de estos hechos a un funcionario de prisiones, que contactó con el exmarido, y éste decidió interponer una denuncia a los Mossos, que han abierto una investigación en paralelo y desde otra unidad a la que investiga el crimen por el que ella está en prisión.

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ENVENENADO

Según el testimonio de la interna que compartía celda con ella en Wad-Ras ante el juez del caso, al que tuvo acceso TVE, Rosa P. le decía que quería ver muerto a su exmarido: "Rubén tiene que morir y punto", afirmó. Asimismo, esa interna aseguró que la agente le contó cómo murió el que era su novio, Pedro R., y aseguró que lo había envenenado previamente: "Cómo no notan que yo antes lo envenené".

La policía barcelonesa fue enviada a prisión preventiva por el Juzgado de Instrucción 8 de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) el 16 de mayo junto a otro agente del cuerpo, Albert L., con quien ella supuestamente había mantenido una relación, por presuntamente matar a su novio Pedro R. y quemar el cadáver abandonándolo dentro de su coche cerca del pantano de Foix.